Punto de vista de Cecilia Mindy se quedó tiesa, con los ojos como platos del puro susto. Vi cómo a Remy se le estremecía la cara de la sorpresa. Todo su plan, tan cuidadosamente preparado, se estaba yendo al carajo en cuestión de segundos, y no voy a mentir: me dio una especie de placer vengativo. Todo el mundo esperaba que Alfa Sebastian fuera un caballero. Todos creían que protegería a esta joven tan supuestamente pura. Pero la vida no es una película, ¿no? El ambiente quedó rarísimo, como si estuviéramos viendo una obra de teatro súper ensayadita y de repente uno de los actores decidiera improvisar. Todos los demás se quedaron sin saber qué cara poner. Me mordí la mejilla por dentro para no largarme a reír. [¡Ajá, ese es mi jefe, más venenoso que la adelfa!]

