Punto de vista de Cecilia Sus palabras me tensaron por completo. ¿De verdad quería irme primero? El tono con que lo dijo dejó claro que ya sabía lo que pensaba... y no estaba nada contento. Pero yo solo lo había considerado un segundo. ¿Y ya me hablaba así? "Bien, si me das permiso, entonces me voy," respondí tranquila, midiendo cada palabra. ¿El por qué de su enfado? Claramente mi frialdad hoy en la mañana... y ahora. Se notaba que no me quedaba mucho como su secretaria. No tenía estómago para andar lidando con sus cambios de humor. Tras mi réplica, Alfa Sebastian no dijo más. El ambiente dentro del coche se volvió aún más pesado. El conductor nos miraba de reojo, confundido por tanta tensión. Seguimos sin hablar hasta llegar al club privado, una hora de

