Se puso las gafas de sol y se subió al asiento de atrás. Levan vino a darme una mano con el equipaje. Desde el punto de vista del autor Justo en el acceso al garaje, Liam volvía del mercado con los brazos llenos de verduras cuando una figura conocida le llamó la atención—Cecilia, al lado de un joven. Charlaban entre risas, ella con una sonrisa natural, sin filtros. Él, alto y entusiasta, cargando equipaje con torpeza pero con ganas. Liam parpadeó. ¿Están saliendo? El chico... se veía muy joven. ¿Universitario, tal vez? Limpio, alto, delgado, con ese aire deportivo y bronceado. Abrió la puerta del coche para Cecilia, algo tímido, pero con brillo en los ojos. Se le notaba lo emocionado... y lo embobado. La mandíbula de Liam se tensó sin querer. Se quedó ahí pa

