Punto de vista del autor Denver, 9 p.m. La lluvia golpeaba con firmeza contra los ventanales de la oficina de Harper, la ciudad afuera envuelta en sombra y frío. Las nubes bajas parecían aplastar la línea del horizonte, cubriendo todo con una oscuridad densa. Alfa Xavier estaba sentado frente a ella, impecable en su traje gris oscuro, con los rasgos tensos y el rostro sin expresión. Harper no se molestó en esconder su desdén. "Pensé que ibas a hacerte el destrozado un rato más", murmuró con frialdad. "Pero supongo que mejor así. Cuanto antes te pongas las pilas, antes cerramos este lío." Deslizó el acuerdo de divorcio sobre la mesa. Xavier lo tomó, los dedos lentos, pesados. Lo hojeó hasta llegar a la última página, donde su firma lo esperaba. Fechada hace un mes—jus

