Un encuentro muy caliente.

3403 Words
PVO Ashton Favre. Unas horas antes de la fiesta Parisina. Londres. _Aburrido, aburrido, eso eres Ashton, eres un completo aguafiestas. _Si ya sabes cómo soy, no entiendo porque no te fuiste con Elise a Nueva York. _Porque Elise fue por trabajo, y no quería molestarla. _Es tu esposa, lo normal sería que la acompañaras.-Insisto para que me deje de molestar. _Es tu hermana, y la amo, pero tú no sabes cómo es ella cuando estamos solos, si te dijera que por casi tres días la pasamos encerrados en el hotel haciendo... _¡Hey! detente ahí.-Advierto tratando de bloquear mi mente ante sus sucias palabras.-No es necesario que me cuentes tus intimidades con mi hermana mayor, ya mucho tengo con la presión de los viejos del consejo. _¿Que?¿Siguen insistiendo en que te cases? Vaya, vaya. Hago una mueca, pero sigo sin mirarlo, a veces odio su sarcasmo. _Pues esta vez sí los apoyo Ashton, ya tienes 30 y los años pasan, además tu deber como el líder de la familia Favre, es darle un heredero. _Ya está Bella, no entiendo porque quieren otro más. Mi amigo y cuñado se ríe, si que lo odio. _¿Mi Bella? ¡Pero si apenas tiene 10 años!, es una niña Ashton, además, eres tú, quien debe dar un heredero a la familia, no tu hermana mayor.-De nuevo con lo mismo.-A ver dime, ¿Que te impide tener una relación? Y no digas que no encuentras a la indicada, porque bien que Elise quiso hacer un casting para conseguirte esposa, y tú la desechaste. Alzo una ceja. Esta vez sí lo miro molesto por lo que dice. _¿Y eso te parece gracioso?¿Crees que mi vida personal es un show Reid? _Bueno no, pero era una ayuda, a menos que aún sigas pensando en Lydia.-Bajo la mirada. Tenía que recordármela.-Así que sí es eso, aún sigues pensando en la modelito. _Reid porfavor... _Porfavor nada Ashton. Lydia te abandonó, prefirió la vida relajada, de viajes, ¿Acaso no lo ves? _No, sí lo veo, ella tomó su decisión en base a lo que deseaba, y casarse conmigo era atarla a una vida diferente a la que ella anhelaba, por eso la deje ir. _Ajá, nadie te cree, ni tu te crees ese cuento Ashton. Calma, respira, no lo mates, es tu cuñado, y padre de tu única sobrina, la pequeña Bella. _Oye, tu celular está sonando.-Me advierte, veo quien es y frunzo el ceño.-¿Que?¿Porque esa cara?¿Quien es? Se acerca y ve el nombre del otro desastre que tengo por familia: Sasha, mi hermana menor. _¡Pequeña Sasha!¡Pero que bueno escuchar tu voz! _Lo mismo digo Reid, ¿Acaso me equivoqué de número? _No, no, es el celular de tu hermano, solo que...está ocupado, pero te escucha, ¿Que pasa? _Bueno, esta noche tengo una fiesta de gala.-Las entradas que Elise le consiguió y eso, porque le insistió tanto -Y pensé en invitarlos a ustedes dos, verás, voy con mi mejor amiga y no quiero que seamos dos patitos perdidos en este lugar de.... aburridos.¿Me entiendes verdad? _Te entiendo a la perfección. A veces pienso que hubiese tenido más conexión con Sasha que con mi hermana mayor, lástima que le lleva por más de 10 años de diferencia. Estos dos, son tal para cual. _Iremos. _No iremos.-Le digo levantándome de mi silla.-Se que me escuchaste Sasha, y no, no podemos. Mañana tenemos mucho trabajo. _¿Ah? Pero si solo es una pequeña fiestecita para tí Ashton, ¡Vamos! No seas un aguafiestas hermano, ven, ayúdame. _Ves, eso mismo te digo yo.-Susurra mi cuñado, pero lo oigo. _Tu fiestecita es en París Sasha, y yo estoy en Londres, no puedo. _Pero podemos ir en el avión privado, Elise lo dejo.-Miro con ganas de matar a alguien. _Sasha lo siento, pero no, será en otra ocasión. _Va, y yo que tenía la esperanza de presentarte a una linda chica para que sea tu novia, pero en fin, tú te lo pierdes, adiós Reid, mándale saludos a mi linda Bella. _Lo haré.-Cuelga y porfin suspiro en paz. Sasha, ella es el otro dolor de cabeza con el que tengo que lidiar de vez en cuándo. Desde que mi madre le permitió estudiar diseño en París con la condición que nadie supiera que era una Favre, pensé que porfin me libraría de mi pequeña terrible hermana, pero no, casi siempre llama para invitar a visitarla y presentarme a chicas, otra Elise. _Si que eres un aguafiestas Ashton, era solo una pequeña fiesta donde podríamos entretenernos después de tanto trabajo que hemos tenido pero tú... _Sabes que llamaría la atención Reid. Apenas escuchan el apellido Favre y el alboroto se arma solo, por eso odio ir a eventos innecesarios. _Lo sé pero no será al aire libre. Una vez dentro del hotel, disfrutaremos de la noche. Quizás así te olvidas de Lydia porfin, o aún mejor, consigues a una mujer que te la haga olvidar. Y de nuevo tenía que mencionarla. _Sabes, tú y Sasha se parecen. _¿Así? _Sí, en lo de molestosos e insistentes. Vuelvo a sentarme y me froto mis sienes. _Bien, si tú no vas, yo sí, hace tiempo no voy a una fiesta Parisina, ya que alguien me tiene como esclavo trabajando en su empresa, me voy. Nos vemos el lunes Ashton, bye. Mi cuñado me deja solo y con un dolor de cabeza encima,y todo por recordarme a Lydia. Esa mujer, me pregunto que será de su vida ahora. Desde hace 5 años que nos separamos, y todo debido a que le mencioné en formalizar nuestra relación, y agregado a que recibió la oportunidad de su vida en Nueva York, fue suficiente para que terminara todo entre nosotros. No es que siga teniendo los mismos sentimientos por ella, no por supuesto que no, pero desde entonces decidí que el amor es algo tonto y estúpido que te hace perder el tiempo. _¿Como hiciste tu abuelo?, ¿Como hiciste para que la abuela que era el amor de tu vida y el trabajo balanceen bien? porque yo aún no encuentro el camino. ¿Que? Le digo a una foto de un antepasado que yace colgada en la pared de mi oficina. Mi mayor ejemplo a seguir pero siento que solo lo he logrado en el trabajo. _¿Sr Favre?.-Irrumpe mi secretaria, una mujer mayor pero de mucha experiencia, pues ha trabajado para mi padre antes. _Ah Luz, pensé que ya te habías retirado. _Ya casi, pero no quería irme sin dejarle el pendiente de la próxima semana.-Me enseña varios documentos. _Bien, déjalos encima del escritorio y retírate. _Claro.-Me responde mientras yo sigo mirando la foto.- Disculpe que me meta Sr pero, creo que usted necesita vacaciones. _¿Que? _Es mi opinión. Lleva años seguidos trabajando, sin descanso y encerrado, y no creo que eso sea saludable para usted, que es un hombre joven. Otra vez con lo mismo, aunque ella no es alocada como mis hermanas o cuñado. _Oye Luz, ¿Tú crees que soy un aguafiestas?¿Un aburrido? _¿Que?.-Se sorprende.-Bueno, lo conozco desde niño y nunca fue así, pero de un momento a otro cambió, y sí, se volvió lo que usted dice.-Y todo por culpa de lo que pasó con Lydia. Quizás Reid sí tenga razón y necesite una distracción. Agradezco a Luz que sale con una sonrisa, no la culpo, ya que la considero como una segunda madre para mí. También llamo a Reid, para advertirle que el avión no sale sin mí a París. No quiero, pero para que no sigan teniendo esa idea de mí, es que les voy a dar el gusto, cosa que después me arrepiento. _Ya quiero volver.-Le digo a Reid, que no deja de sonreír, saludar con la copa y admirar el excéntrico lugar. _Pero si acabamos de llegar Ashton, no seas así. _Pensé que sería una fiesta elegante, no de luces y ruidosa. _Hay cantantes y actores famosos, ¿Que esperabas? _Era de diseño, elegante se supone, no de burdel.-Mi cuñado se echa a reír como idiota. _Tómalo por el lado positivo, no hay gente que hable de negocios, de trabajo, solo de ocio y relaciones sociales Ashton,¡Vamos! Hay varias chicas que no te han quitado la vista de encima, supongo porque ya saben que eres el soltero más codiciado del mundo. _¿Disculpa? _Ay lo siento, pero es que Elise me mostró la revista donde te eligen como el soltero billonario más codiciado del mundo, y olvidé decírtelo. Por eso odio esas estúpidas revistas que no tienen nada más importante que publicar. _¿Donde esta Sasha?¿No que quería que la acompañáramos? _Es cierto, no la he visto en toda la noche, aunque bueno, el lugar es grande y puede estar en cualquier lugar. Déjame buscarla. _De acuerdo, pero más vale que no te pierdas por ahí, te recuerdo que estás casado y tienes una hija. _¡Porfavor! Yo jamás pondría mis ojos en otra mujer que no sea mi linda Elise. Y ahí está su dulzura para con mi hermana. Mi cuñado se pierde entre el tumulto de la gente, y yo para no llamar la atención, voy a uno de los balcones donde no hay gente, no sin una buena copa de vino francés. _Aburrido.-Murmuro mirando a la ciudad, ya que estamos en la zona alta de un edificio.-Ya entiendo porque nunca pudimos llevarnos bien Lydia, tu adorabas estos lugares, en cambio yo no. Sonrío mientras muevo mi copa y dejo que la brisa del viento me golpee por aquel pensamiento. _Hermosa noche.-Escucho de pronto la voz de una joven mujer, que parece estar aburrida igual que yo. _Lo es, por eso vine aquí.-Le contesto mirando hacia el horizonte. _La fiesta está aburrida pero...-Antes que me dé cuenta, la grosera, me quita mi copa y se lo toma de un solo sorbo.-Deliciosa, no cabe duda que los licores finos son lo mejor de la noche. ¿Los licores?¡¿Habla en serio?! _¿Solo los licores? _Y los famosos.-Esa sola palabra hace que sonría y porfin gire a verla. Como lo supuse, es joven y tiene un aire parecido al de mi hermana menor Sasha. _Eres rara, me recuerdas a alguien. _¿A tu novia? Debí suponer que es una grosera, aunque no tiene la culpa que me sienta raro al recordar a Lydia. _Estoy soltero, la vida amorosa no es mi interés. _¡Uy! Eso suena a que nunca has disfrutado de una mujer. Tengo 30, si supiera, aunque no creo que esta chica tenga mucha experiencia para que me entienda. _¿Sexo? Eso solo es un entretenimiento para alegrar un mal día. _O una noche.-No sé porque su respuesta me sonó interesante, además que no es como las demás mujeres que apenas me ven, se comportan como si fueran unas robots decentes. _Soy Ashton. _Maddie. Maddie, un nombre muy infantil pero suena encantador de alguna manera. _Sabes, este lugar no es lo que esperé.-Lo mismo pienso.-Y quisiera ir a otro lugar que si se puede considerar una fiesta. _¿Así? Maddie sonríe de una manera que me desencaja, lo que aprovecha en tomar mi mano y me lleva al lado contrario del lujoso hotel donde estábamos. Un bar con menos ruido, menos gente y con licores de mala calidad, pero es lo que menos me importa. Maddie me trae licores exóticos que jamás había probado en mi vida, pero a la gente de este lugar parece gustarle. _¿Y que tal?¿Te gustó? _Delicioso, es la primera vez que pruebo este tipo de licor. _Va, eres un riquillo que no conoce los placeres de la vida, y una buena bebida como esta, lo es. Supongo que me acostumbré a los licores finos, pienso. _Oye, ¿Bailamos Ashton? _No, no, no bailo bien. _Va, aguafiestas.-Esa sola palabra me enfurece, pero en el buen sentido. Me levanto y la tomo del brazo. Ella me mira sonriendo y me guía a la pista de baile. Parece algo tomada, pero sé que aún está en sus 5 sentidos. _Es la primera vez que vengo a un lugar como este.-Me excuso mientras trato de agarrarle el ritmo a esto que le llama música. _Sí, se nota.-Ríe de una manera que vuelve a descolocarme. Insisto, no se qué diablos me pasa. Durante un buen rato, tomamos, hablamos cosas sin sentido y bailamos, o eso intento, lo que hace que Maddie y yo nos riamos, choquemos y pisemos los pies, ella tampoco está tan lúcida que digamos. De pronto, el ruido y sonido de sillas chocando, nos detiene. _Uy, creo que hay una pelea por allá. Lejos de quejarme por lo absurdo y desastroso del lugar, me río, pero alejo a Maddie de aquella situación que en mi buena consciencia, sé que es peligrosa. _Creo que mejor nos vamos a otro sitio. _Concuerdo.-Le respondo y la llevo al hotel más cercano que encuentro. Ambos estamos cansados, tomados pero todavía con ganas de estar despiertos. No recuerdo la última vez que actué de manera tan despreocupada como hoy. _¡Uy! Eso sí fue divertido, lástima que se acabó. _¿Se acabó?.-Replico desajustando mi corbata. Ella se sienta en la cama pero no deja de mirarme con sus extraños ojos oscuros. _Sabes, tus ojos son raros. _¿Raros en que aspecto?.-Me acerco, no sé porque pero comienzo a verla de otra manera. _Son de dos colores, es algo inusual pero me gusta. _¿Te gusto?.-Ya ni se lo que digo, o quizás mi subconsciente lo hace. _No, digo que tus ojos me gustan.-Mira hacia mi pecho y la veo morderse el labio inferior.-Aunque tú no estás nada mal. De pronto,las palabras de mis hermanas, sumado a las de Luz y mi cuñado Reid, me golpean tanto que ya no mido entre lo decente y lo indecente. Mi mano baja hacia su pierna, la que acaricio con deseo y excitación. Ella no se queja ni intenta rehuir, así que continuo. _A-ashton yo quiero... _¿Que quieres?.-Pregunto al momento que subo por su cuerpo hasta llegar a su rostro, ella cae a la cama y me mira fijamente, pero ya no con esos ojos tan confiados como al inicio. Antes que pudiera hablar o retroceder en lo que es obvio que va a pasar, dejo que mi deseo por esta chiquilla me controle, así que la beso. Su boca sabe a licor pero es cálida y dulce, muy diferente a otras mujeres con las que he estado, quizás por eso no quiera apartarme de ellos. _Ashton.-Susurra cuando bajo el cierre de su vestido y me deleito con la vista su cuerpo, pero sobre todo, con lo suave que es su piel. _No me pidas que me detenga, porque no pienso hacerlo.-Advierto empatizando aquel tono severo cuando ordeno en el trabajo. _No, no quiero hacerlo, es solo que quiero que tengas cuidado. _Lo seré.-Le digo imaginando que lo dice por miedo, pero no lo es. Maddie cierra sus ojos y se deja llevar por mis caricias, por mis besos, los cuales no reparo en ser precisamente cuidadoso, no sé, pero esta chiquilla está haciendo que deje ese lado romántico y delicado que era en mis relaciones, para ser alguien que nunca fuí: Perder toda mi voluntad y dejarme arrastrar por el deseo. _Oh Ashton, Ashton. Su nombre en su boca solo hace que la deseé más, que quiera más que besar y acariciar, así que bajo a su entrada repartiendo besos y le quito su ropa interior. La mirada que me dedica Maddie, solo hace que el fuego que inició se expanda, y una sola idea se forma en mi cabeza. Quiero que sea mía, Maddie será mía. No respondo a su intensa mirada y comienzo en mi travesía por el lugar que se convertiría en mi perdición. Maddie abre sus piernas y me deleito en su dulce flujo que libera en mi boca, el cual me está está gustando más de lo normal. Maddie emite un sonido, que me alerta que está cerca del orgasmo, así que me detengo y subo por ella hasta llegar a sus labios y besarlos, lo que hace que algo explote en mí. No puedo más y bajo mis pantalones para lanzarlos lejos, me acomodo y entro en ella de un solo movimiento pero me detengo a la mitad, no solo porque gime de dolor, sino por lo estrecha que es. _¿Maddie? _Te dije que seas cuidadoso, tonto.-Gruñe un poco molesta y agitada a la vez. _Si pero pensé que era porque tenías miedo. Levanta su cabeza y puedo ver su expresión de ansiedad, un par de lágrimitas rodando por su mejilla y un hermoso puchero que me hace entender la situación. _¿Es tu primera vez? _Sí, y si eso te molesta, entiendo.-Intenta alejarse pero se lo impido. Estoy a medio recorrer y no pienso que ella me deje así. _No te irás, no hasta que termine. La mirada de Maddie parece apaciguarse y el miedo que tenía hace un momento desaparece. _Bien, pero con cuidado, duele.-Se queja.-¿Porque los hombres no pueden sentir un poquito del dolor que sentimos las mujeres? Dios es muy malo. Sí, tiene la locura de Sasha, pero también la seguridad de Elise. Suelto una risita que intentó ocultarla pero no puedo, Maddie lo nota y ella se ríe también, más el deseo y placer siguen ahí. Ella grita y me clava las uñas al sentir que me abro paso en su estrecha v****a, la cual me aprieta de una manera que no puedo controlar y creo que voy a correrme en cualquier momento. _Ashton, Ashton sí, sí. Veo que su expresión cambia, ya no es de dolor sino a una de placer, lo que me hace entrar hasta el fondo de una maldita vez. Maddie gime, yo igual, no sin antes mirar su rostro enrojecido y hermoso por la expresión que me muestra. Maddie puede ser una chiquilla alocada pero es lo que necesito en estos momentos, lo que deseo y no voy a soltar. Me muevo, lento, quiero que ella se acostumbre a mi ritmo, a mi tamaño, hasta que llego al punto que no puedo controlar el orgasmo que se forma y comienza a azotarnos a ambos, ello, solo hace que me mueva con más rapidez e intensidad, lo que me hace perder por completo la cordura y raciocinio. _¡Sí! No pares, no pares.-Me advierte, y yo solo puedo embestirla con más fuerza para responder. A los pocos segundos siento que me voy a correr, no lo soporto más, y lo hago de una manera tan placentera que mi mente se distorsiona por unos segundos. Maddie grita enloquecida, aferrándose a una sábana y a mi espalda, y yo, sigo aferrado a su cuerpo, apretándolo más fuerte que a nada. No se qué es lo que me ha pasado con esta jovencita que me ve con la mirada más tierna. _Eso fue increíble.-Me dice mientras me da un beso corto pero que me enloquece. -Creo que me he perdido de mucho. _Puedo ser tu maestro.-No, sin duda algo me hizo esta chiquilla para decir eso. _¿De veras?.-Me dice cerrando los ojos. _Sí, si tú deseas. _Sí, sí quiero.-Es lo último que dice, mientras la acomodo en mi pecho y la abrigo con mis brazos. Es la primera locura que hago en mi vida y la primera vez que siento esto que estoy sintiendo. ¿Me gusta? Sí, no lo voy a negar, me ha gustado más allá de mi límite, pero no estoy seguro a qué punto deseo llegar con esta chiquilla. ¿Enamorarme solo por sexo? Quizás, eso solo el tiempo lo dirá, si continúo con esta locura que creo nunca va a acabar, pero para mi mala suerte, al despertar varias horas después y con un terrible dolor de cabeza, la causante de mi locura, ya no estaba. No sé si reír o llorar, pero hay una cosa que si sé. Voy a encontrarte Maddie, no vas a huir, y no me importa que mi buena imagen y reputación caiga, vas a ser mía, y esto se acabará, hasta que yo lo decida.
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