-Te ves hermosa- sentenció Carla, -Nadie puede decir lo contrario- Le sonreí. Pero al momento de hacerlo sé que le dedique una sonrisa nerviosa. Me mire en el espejo y no pude evitar soltar un suspiro. El vestido era hermoso. Strapless, e iba pegado hasta por arriba de mi cadera; la falda era larga y llegaba hasta el suelo. La cola no era inmensamente larga pero era lo suficiente, mi parte favorita de la falda eran los bolsillos que tenía; no era una falda ampona ni pegada. En la espalda tenía un escote que llegaba hasta mi cintura, pero era cubierto por una tela de encaje. Y el velo era largo, tan largo que me llegaba hasta las rodillas. Me habían arreglado el pelo en un ondulado que se nota que ha sido muy trabajado y en una trenza delgada y floja, que iba de un extremo al otro. Du

