Me avisó Anne que Don salió de peligro, dormí por horas en los brazos de Marlon, aún dormía y no podía verlo, pero sabía que estaba fuera de peligro, fui tras ella emocionada con el resto de la familia solo para encontrarme con la imagen de Esperanza rodeada por gente de su seguridad, estaba frente a la habitación dónde descansaba Don. Me quedé paralizada, su mirada se cruzó con la mía y temblé, se acercó a pasos rápidos y con gracia solo tenía unos rasguños en la cara y un brazo enyesado. Anne me apretó por el brazo y me acercó a ella. —Perra, sigues aquí, ya no te metas entre Don y yo. No tienes ideas de las cosas que hemos pasado juntos, por años. Tu eres nadie. Acabas de llegar. Permanecí en silencio y la vi a los ojos con firmeza aunque el cuerpo me temblaba. —Yo no sé nada de su

