Renata se sentía en una burbuja donde no había nada más que ella y Austin. Al final, estar con él lo valía porque se sentía muy diferente; incluso sus pensamientos negativos habían estado alejándose poco a poco. Seguía pensando en lo que haría ahora que no lo tuviera cerca, y sí, el pensamiento negativo de que ya no lo vería más era el único que no podía alejar. —Será mejor regresar a casa, aún no es tan seguro que estés fuera. —Renata resopló, era verdad, tenía razón; no sabía lugar más seguro que a su lado. —En verdad estoy lidiando con esto gracias a ti, pero estoy pensando muy seriamente en contratar algún investigador para que ayude a Dante a dar con mi acosador. —Austin tomó sus manos, llevándoselas hacia su boca para depositar un dulce beso sobre el dorso de estas. Trataba de tran

