29 —Eh, dormilona. Es hora de levantarse. —Jeremy apartó el resto de las hojas del cuerpo de Leilani. Rachel estaba equivocada. Leilani solo estaba durmiendo. Trabajaba muy duro. Tenía que tener una larga charla con ella sobre el tema. Tan pronto como despertase le iba a pedir que dejara el trabajo en el restaurante. Él cuidaría de ella, de Sammy y de su tía Anela. —Despierta, cariño. —Se sentó, cogió su cuerpo mojado y lo puso sobre su regazo. —Tienes los brazos helados. Es que nunca llevas nada de abrigo. Se quitó la camiseta y se la echó por encima. —Jeremy... Él sacudió la cabeza con furia. Rachel no entendía lo cansados que podían llegar a estar los humanos. Pero él sí. Él llevaba siéndolo durante semanas y era agotador. —Está cansada —dijo él, acariciándole las mejillas a Leil

