14 Jeremy miró boquiabierto el endeble triángulo que había sobre la hierba. Entornando los ojos, se acercó al aparato para verlo mejor. Últimamente su visión no había sido buena; incluso llegó a pensar en llevar gafas. Su oído tampoco había estado bien. ¿En qué estaba pensando cuando le pidió a Leilani que le llevase a montar en ala delta? Y esa chica loca iba a hacerlo. De hecho, ella iba a saltar del acantilado. ¡Con una cometa de poliéster gigante! —Toma, cógelos y póntelos. —Le lanzó un casco y un arnés. Genial. Estaba mandando a Leilani directamente a la muerte junto a él: iría pegada a un arcángel con casco, sin alas y miope. —Leilani, creo que... La voz se le quebró cuando ella se acercó más a él. Se estaba recogiendo el cabello en una cola de caballo, exponiendo sus pómulos.

