18 —Díselo. De rodillas, frente a Leilani, Naomi le susurró de nuevo, dejando que el viento le acercara su voz. —Díselo. ¿Podía Leilani oírla? Si no era así, todo esto sería una pérdida de tiempo. —Díselo—repitió. Leilani miró hacia abajo y pestañeó con curiosidad. A continuación asintió lentamente, mientras esbozaba una leve sonrisa. «¡Me ha oído!». Naomi dio unas palmadas, chillando. «Ha funcionado». Miró al cielo y guiñó el ojo a Lash. Aún no podía creer que le convenciera para dejarla bajar sola. ¿Y qué otra cosa podría haber hecho? No podía soportar ver como Jeremy dejaba escapar al amor de su vida. Estaba siendo un cabezota. Leilani estaba destinada a él. ¿Y qué si era una humana? Lash dudó al principio. Estaba preocupado por si esa tal Leilani hería a Jeremy y más aún por s

