Luego de un largo viaje, Vanessa se despide de Eduardo con un gran abrazo y se baja de la camioneta, los dos chicos no podrían estar más feliz, tuvieron un día fantástico juntos, ella se encaminó a la puerta de su casa, introduce la llave y abre la puerta, al entrar la cierra tras de ella y recuesta su espalda contra ella mientras se dibuja una sonrisa boba en su rostro, cuando sale de su embelesamiento nota a su hermana Violet sentada en el sofá esperándola, está la observa de arriba abajo con sus ojos entrecerrados, está tratando ver saber con qué estaba fantaseando Vanessa, y no estuvo ni cerca de adivinar que está pensando en cómo sería su boda con Eduardo, y cuantos hijos tendrían, tampoco podía ver que su hermanita pequeña estaba completamente ilusionada con un chico que no le había

