—Yo estaba tan enfadada que le llamé—, se movió incómoda—. Le dije que parara. Que era obvio lo que intentaba hacer con Pete. La llamé puta por querer acostarse con el hombre de su amiga—suspiró—. Estaba tan enfadada que soltó que se lo robaste y eso... —¿Qué?—preguntó Selene, sorprendida. —Ella lo ama—respondió Zoe, mirando a Selene. Selene se sentó derecha, sorprendida. —Wow, está bien, Zoe. Eso es algo. ¿Pero por qué no me lo dijiste? —Sabía que lo amabas. Pensé que no deberíamos decírtelo. Así que le advertí seriamente que dejara la idea y dejara ir a Pete. Ella estuvo de acuerdo en que el hombre estaba totalmente interesado en ti y que lo dejaría de lado. Así que asumí que eso terminó. Por eso la llamé para que viniera al spa. —Oh—, dijo Selene—. Entonces así sucedieron las cos

