Necesito terminar con los Polier yo sola, evitar por todos los medios anexionar al problema a alguna persona más. *** -¡Vamos! ¡Fus, fuera! -exclamo en un susurro, haciendo gestos con las manos para que se alejen. Por un momento, mis pulmones se cortan al observar la última petición de Jackson: una herida larga y fina que recorre desde el costado izquierdo de la muñeca hasta el nudillo del meñique en mi mano derecha, lo cual la hacía difícil de esconder o disimular, y por ello, he tenido que inventarme otra mentira para cuando mis amigos y mi novio me preguntasen preocupados. ¡Basta! ¡No es momento! Estoy aquí para ayudar. Estoy aquí para solucionar. -¡Ana! -llamo, dando leves golpes con los nudillos contra su puerta, haciendo así que ella la abra con una pequeña sonrisa, mientras que y

