(Pv Daniel)
—Una disculpa, Daniel.
¿Mn?
Miré a Atem confundido luego de que saliéramos del Gremio de Aventureros, y este se rió por un momento.
—La verdad no estaba seguro de que fueras hombre al verte temblar por todo—se burló haciendo que yo hiciera un puchero—. Pero tuviste las bolas de gritarle a Felicia y le dijiste que no ibas a ser parte de su grupo de locas, además parece que le tienes miedo a las mujeres, así que tienes más crédito al enfrentarla, no hay duda de que tienes las bolas bien puestas.
Sonreí mucho más tranquilo, tener a Atem conmigo sería de mucha ayuda y que confiemos entre nosotros me calmaba mucho más.
—Papá fuete—sonrió Sora divertido.
—Gracias, cariño—le agradecí divertido. Si Sora me veía como alguien fuerte me sentía capaz de cualquier cosa—. Oye Atem ¿Se nota mucho mi miedo?
—Si, tu aroma me indicó que no te sentías cómodo cerca de la chica del mostrador y cuando llegó Felicia lo confirmé—en eso se detuvo y me tomó del brazo—. Ven, vamos a comprar ropa de combate, algo para tu hijo y tal vez podemos comprar equipamiento de segunda mano.
—¿Alcanzará para todo?—pregunté extrañado mirando el cinturón de Atem donde había guardando el saco de dinero.
—Si, sobretodo porque le robé la cartera—dijo orgulloso sacando otro saco de monedas.
…¿Qué?
—Esto es por las molestias causadas—dijo orgulloso antes de caminar como si nada—. Vamos, te vendrá bien hacer ejercicio, compremos ropa para las batallas, como curandero no deberías correr mucho pero sí deberás saltar y esquivar, sobretodo porque no tienes mucho ataque.
Ahora que lo pienso, dijeron que Atem era un ladrón…siento un poco de pena por la chica.
—Esto ¿Cómo sabes que no tengo mucho ataque?—mejor no le doy vueltas al asunto y cambio el tema.
Se acercó a mí y tocó el extraño brazalete que me dieron, de pronto apareció frente a mí una pantalla holográfica con toda mi información en español.
Nombre: Daniel White
Edad: 29
Raza: Humano
Categoría: Héroe
Clase: Mago Blanco
Nivel:1
Grupo: Felinos Reales
Rango: C
Nivel de Magia elemental: 1
Nivel de Magia Oscura: 0
Nivel de Magia de Luz: 5
Nivel de Ataque: 1
Nivel de defensa: 0
—Vaya, no me da mucha confianza esto—dije desanimado mientras Sora miraba la pantalla.
—Bueno, no es la gran cosa, pero como dijiste tampoco vas a salvar el mundo—respondió caminando hacia una tienda de ropa.
____
Compramos varios juegos de ropa, entre ellas una túnica gris con bordes azules y un pantalón n***o con botas que Atem me explicó que era algo así como un uniforme para los magos principiantes.
—Como son colores opacos no llamarás mucho la atención en batalla—explicó mientras yo buscaba ropa para Sora—, obvio que no eres inmune, tienes que hacerte más fuerte para proteger tu espalda.
—Entiendo—dije antes de tomar algunos pantalones de niño y fui a probárselos a Sora.
—¿Quieres dejarte el cabello así o quieres cortarlo?—me preguntó Atem sin dejar de revisar la ropa.
—Mmmm por ahora lo dejaré así—dije tocando mi cabello largo—. Puedo recogerlo y ya.
Incluso en la universidad solía llevar el cabello hasta los hombros, a Sam le gustaba porque podía peinarme a su gusto y aunque parezca una chica realmente eso no me afectaba…más bien me animaba un poco.
—De acuerdo—dijo mientras le probaba la ropa a Sora.
Cuando terminamos de comprar, tenía varias túnicas para pelear, ropa de calle, abrigos, botas, botas de nieve, ropa interior y pijamas para mí, a Sora le compré prácticamente lo mismo, excepto las túnicas, pero Atem me recomendó comprar deportiva y ropa para el sol, así que teníamos las manos llenas al salir del local, pero todavía faltaban cosas por comprar, incluso ya tenía el uniforme puesto.
La túnica me quedaba bastante bien, me llegaba hasta las rodillas y estaba abierta adelante mostrando el pantalón ajustado con botas trenzadas y hasta tenía una capucha, debajo tenía una camisa abrigada de cuello de tortuga color marrón y tenía bolsillos grandes.
—Conseguimos incluso la bolsa a mitad de precio—dijo Atem orgulloso de haber negociado una bolsa grande de color marrón que ahora llevaba cruzada por mi hombro donde guardaba el dinero y parte de la ropa para que las monedas no sonaran.
— Oye Atem ¿Qué tal si te compras algo también?
—Mmmm por ahora no, ahorra para cuando tengas que llevar a tu hijo a la escuela y al médico —dijo sin dejar de caminar—. Vamos, mañana tenemos que madrugar.
—Si—sonreí mientras Sora tomaba mi mano saltando de alegría por todas las cosas nuevas que podía ver.
____
Al llegar a otra tienda compramos un libro de segunda mano para aprender las letras, así como una especie de lápices de arcilla con carboncillo para escribir y algunos juguetes para Sora, quien se puso tan contento que saltaba por todos lados, me habría encantado prepararle algunas galletas pero seguramente el azúcar lo habría hecho llegar hasta el techo y no dormir para nada.
Hablando de dulces.
—Oye Atem, ¿Hay dulcerías o pastelerías por aquí?—le pregunté mientras salíamos de la tienda.
—¿Paste…qué?—me miró extrañado—. Hay tiendas que venden dulces a base de miel o frutas acarameladas si es a lo que te refieres.
—¿No tienen azúcar? —pregunté.
—Mmmmm si te refieres a ese polvo tan dulce, es bastante caro, no te lo recomiendo—comentó—, sólo lo usan los ricos y la gastan en todo para presumir que la tienen.
—Entiendo—suspiré un poco molesto, aunque no me extraña ya que los dulces típicos deberían existir fácilmente, pero que haya azúcar y los ricos la gasten mientras los demás no la tienen me molestaba, igual supongo que no habían tiendas donde se vendan pasteles como tal—......Creo que ya tengo lo que puedo aportar aquí, pero necesito ingredientes.
—De acuerdo, bueno, tienes la botica de Rose y nuestras propias misiones, además hay muchas tiendas donde puedes hacer trueques, tal vez así consigas lo que necesites, incluso puedes pedirle cosas a los demás miembros del grupo.
—Hablando de eso ¿Cuándo los conoceré?—pregunté mientras volvíamos al restaurante de Ur, aunque la verdad ya me dolían las piernas por caminar tanto.
—Mmmm Maya y Héctor están en una misión aparte, tardarán en regresar—meditó Atem—. Heloise no puede venir a la ciudad así que debemos ir nosotros a su casa, para mucha gente ellos son raros, así que te pido que no les juzgues hasta que los conozcas, pueden ser raros pero te aseguro que si estás en peligro te ayudarán.
Al escuchar eso me sentí mucho más aliviado, si Atem les tenía confianza entonces no serían peligrosos para Sora, lo demás no me importaba ahora que me había librado para siempre de esa mujer.
____
Al volver al local este estaba lleno de gente, así que Ur prácticamente nos hizo guardó las compras y atender a la gente, por suerte a mí me encargó mesas de puros hombres o pocas mujeres, Sora se puso a dibujar en una mesita apartado de los demás y parecía mucho más tranquilo entre tantos desconocidos, más tarde Ur le dio una bandeja con lo que creo que eran caramelos y lo hizo caminar entre las mesas ofreciéndolos a los clientes.
—¡Hola! ¡Soy Soa!—decía muy contento—. Mi papá e Dani, taajo aquí hora ¿Duce?
—Awwww que ternura de niño—decían muchos clientes tomando los dulces.
—Oye Ur, ya te pagamos lo que debía Daniel—gruñó Atem—. ¿Para qué pones al niño a trabajar?
—Si va a vivir aquí, será de mucha ayuda que todos lo conozcan para protegerlo—aseguró—. Rose está trabajando ahora así que será de mucha ayuda que todos lo puedan vigilar, además algunos de ellos ya tienen hijos así que serán sus compañeros de clases.
No había pensado en eso y fue un alivio que Ur lo hiciera, si Sora iba a la escuela podría socializar con muchos niños y al fin tendría una vida normal.
—Así que a trabajar, tienes que comprarle libros y material de clases—dijo Ur dándome otra bandeja de comida—. A la mesa 4.
—Sí señor—dije mucho más animado.
Esta será mi vida a partir de ahora, así que tengo que esforzarme.
—Madre, padre, Sam ¡Mírennos avanzar!
____
—Hasta mañana, vendré por ti temprano—se despidió Atem acomodándose la capa antes de irse a su casa.
—Hasta mañana Atem.
—Bye Atito—se despidió Sora más dormido que despierto.
—Bueno, vayan a dormir, Rose dijo que mañana cuidará a Sora para enseñarle las letras y eso—dijo Ur apagando las luces—. Ya no debe tardar, así que vayan a darse un baño.
—Gracias, Ur—dije yendo al baño para relajarnos un poco.
Le di un baño a Sora y le puse su ropa nueva, al parecer Rose le estaba enseñando a ir al baño por lo que su pañal no estaba sucio, eso también sería de mucha ayuda cuando empiece las clases, cuando lo dejé dormido fui a bañarme rápido y me puse a pensar en que mañana sería la primera vez que lo dejaría solo.
—No sé cuánto vamos a tardar con esa misión—pensé preocupado—. ¿Qué debo hacer?
Salí del baño y me puse ropa cómoda para descansar, pero todavía estaba preocupado por cómo se pondrá Sora cuando no me encuentre en la casa.
—¡Yahoo! ¿Todo bien, Dan?—escuché la voz de Rose antes de que asomara la cabeza desde las escaleras—. Ur me dijo que te fue muy bien hoy, buen trabajo.
—Muchas gracias, Rose—agradecí feliz de que me hablara desde lejos.
—De todas maneras les traje algunas cosas para mañana—dijo colocando en el suelo un saco envuelto—. Te la paso.
Sacó algo de su espalda y el saco se movió sola hasta que se detuvo frente a mí.
—¿Eh? ¿Cómo hiciste eso?—pregunté sorprendido.
—Jeje tengo mis trucos tecnológicos—se burló muy orgullosa antes de desearnos buenas noches e irse.
Todavía estaba en shock sin poder creer lo que había visto, esa chica era increíble.
—Quiero hablar con ella sin que esté temblando de miedo—pensé mientras tomaba el saco—. ¿Mn?
Debajo del saco había una especie de ciempiés de madera, era tan plano y ancho que podría pasar desapercibido debajo de una puerta, era de mismo color de la madera y tenía dos ojos blanco con una sonrisa de caricatura, supongo que era una forma de que no se viera tan aterrador.
Entonces comenzó a moverse, dándose la vuelta y moviendo sus patitas rápidamente hacia la escalera.
—Increíble—susurré emocionado—. Realmente este mundo es increíble.
Me senté en la cama y abrí el saco encontrando botellas con etiquetas con dibujos que parecían explicar que eran antídotos, antiquemaduras y antiparálisis, también habían bolsitas con hojas secas y un pequeño frasco con un gotero con un dibujo de un ojo tachado, tal vez era por si perdía la vista. Al ver eso, revisé mi brazalete buscando toda la información posible, justamente había sección con información que confirmó el nombre de todo y advertencias explicando que debía tener en cuenta el clima, los venenos, hechizos de sueño, hipnosis, parálisis etcétera.
—Agh, es como un puto RPG—gruñí enojado mientras leía.
“No hay forma de devolver a nadie a la vida, por lo que si mueres no habrá forma de regresar”
—Así que sólo tengo una oportunidad—pensé—. Tengo que tener cuidado…¿Eh?
Noté que había una sección con palabras muy…raras.
Exhibición: Nivel 0
Humillación: Nivel 1
Excitación: Nivel 0
Ira: Nivel 1
Placer: Nivel 0
¿Qué demonios es esto?
Le preguntaría a Atem mañana, pero se me hizo realmente extraño, ¿Exhibición? ¿Algo así como hacer obras y exhibirlas? ¿Humillación? No gracias, ya tuve suficiente de eso…Excitación...no tengo ningún interés en acercarme a ninguna mujer y mucho menos sentir placer…Además ¿Para qué coño sirven estas cosas?
Volví a ver la pantalla pensando en esos niveles, la ira debió subir por culpa de esa mujer, Felicia creo, supongo que esa era la más fácil de subir para mí.
____
Me quedé dormido ya muy tarde porque todavía no me acostumbro a dormir en una cama cómoda, en realidad si hubiera venido antes cuando tenía una vida normal me costaría horrores, pero el hecho de no tener un resorte en la espalda y no sentir el frío de la pared, o incluso dormir con ropa limpia, sábanas gruesas y saber que Sora estaba en su propia cuna sin miedo de caerse, para mí era estar en un Palacio.
Pero claro también tenía un problema que me carcomía por dentro, esta sería la primera vez que me separaría de Sora, Rose se ofreció a cuidarlo pero…me daba mucho miedo lo que pensaría o haría ¿Creería que lo abandoné? Todo esto me hizo pensar en lo que debía hacer hasta que caí rendido en la cama.
____
(Pv Atem)
—¿Y? ¿Qué hace el nuevo héroe? ¿Qué nos trae de nuevo?
Fui a beber un poco en el Gremio de Aventureros y al parecer el escándalo de Felicia hizo que todos supieran que Daniel era el héroe número 100.
—Apenas lo conozco, pero si soy sincero no estoy seguro si ofrecerá gran cosa—comenté mientras bebía una cerveza—. Es muy sobreprotector con su hijo y se cansa rápido, pero dijo que ya tenía una idea de lo que podría aportar aquí.
—¿Ah? ¿Entonces es sólo un chico normal?—preguntó un chico con pecas mientras comía.
—Eso lo sabré mañana con nuestra primera misión—comenté—. Es simplemente una cacería de slimes, en teoría no debería ser difícil.
Eso lo decía más para mí que a los demás, mis compañeros eran de fiar pero por mis limitaciones no podía ir con ellos a todas las misiones, así que estaba atado incapaz de ser un buen líder.
Además, la gente de la ciudad no era como los del campo que se relacionaban con las criaturas mágicas o los híbridos porque habían descubierto que podían convivir todos juntos por sus conocimientos para obtener buenas cosechas, agua limpia e incluso medicinas, en la Zona Baja todavía había campesinos y aventureros que convivían con todos y sólo querían llevar comida a la mesa, incluso los comerciantes se llevaban bien e incluso tenían buenas relaciones entre aliados y compañeros, pero dentro de los muros de los nobles, los híbridos eran simplemente una aberración, muchos ni siquiera nos consideraban seres, sino monstruos que no debemos existir.
Por eso los héroes invocados que eran tratados como deidades que se creían superiores a los demás, aunque traían buenas ideas y tecnología, algunos se aprovechaban de su poder para acosar o maltratar criaturas o híbridos…por eso sólo los humanos o los monstruos más fuertes estaban interesados en que siguieran aquí…Aunque ese chico…realmente es interesante.
Confío….jamás creí escuchar esa palabra de ese niño que tiembla como una hoja, y más que le dijera eso a esa chica.
—Espero, que realmente confíe en mí mañana—pensé terminando mi cerveza antes de pagar e irme.
____
En ese momento, el chico que preguntó sobre Daniel aprovechó para acercarse a alguien que comía en una mesa apartada.
—Al parecer ese nuevo héroe es un curandero y se unió al grupo de Atem, no le da mucha confianza como héroe, mañana tendrán una misión y sabrá si vale la pena.
—Mmmmm hubiera esperado algo más considerando el tiempo que ya tiene aquí—suspiró la figura con una voz masculina aunque un poco aguda—. ¿Algo más?
—Dijo que le gritó a Felicia, así que claramente no va a apoyar al Templo—explicó tomando su cerveza—. De hecho, Atem le robó algo pero claro, es tan orgullosa que no lo va a delatar.
El hombre bajo la capa rio un poco tomando su cerveza.
—Entonces bajo el dominio de Atem, ese héroe podría ayudar a la revolución—susurró—. Pero claro lo mejor será no decirlo mucho.
—Estoy de acuerdo, pero—el chico pecoso meditó un poco—. ¿Estará bien con el grupo de Atem? Dos son hijos de antiguos héroes y una es la hija de un Rey Demonio.
El hombre miró su vaso ahora vacío.
—Mmmm no estoy seguro ahora que lo dices—meditó—. Sobretodo con la hija del Rey Demonio, al fin y a cabo ella puede convertirse en la nueva Reina Demonio en cualquier momento…pero con los otros…mejor esperemos un poco para estar seguros—el chico asintió—. De todas formas, escucha todo lo que ocurra en la ciudad, veremos mañana lo que hará el nuevo héroe y sabremos si podremos usarlo para nuestros planes.
Ambos asintieron y pidieron otra ronda de cervezas. Desde la ventana un cuervo también escuchaba la conversación antes de irse volando de vuelta al bosque.
____
(Pv Daniel)
Me levanté apenas comencé a escuchar ruido fuera de la ventana, Sora estaba totalmente dormido chupándose el dedo mientras tenía un piecito fuera de la manta, sonreí divertido viendo cómo se había adaptado a su nueva cuna y ahora tenía espacio para dormir como quisiera.
Fui al baño a arreglarme y en eso escuché a Rose bajar las escaleras, al parecer también se levantaban temprano por aquí, regresé a ponerme la ropa que me dio Atem y miré por la ventana emocionado.
Ya estaba amaneciendo, los rayos del sol comenzaban a iluminar la ciudad y como esta parecía haber sido construida en una colina se podía ver casi toda la Zona Baja, lástima que había un muro bloqueando la vista de la Zona Media pero igual se podía ver a lo lejos el templo desde donde me invocaron.
—Creo que Ur tenía razón con que la gente respeta más a la Santa y a las sacerdotisas que a la familia real—Pensé mientras trataba de buscar alguna estructura parecida a un palacio, pero era casi imposible porque sólo resaltaba el Templo.
Después de eso, terminé de arreglarme peinándome el cabello para atarlo con una cinta, tomé el bolso con lo que me dio Rose anoche y luego de revisar que Sora dormía tranquilamente bajé con cuidado al restaurante y vi a Ur limpiando las mesas.
—Hey Dan, buenos días—bostezó—. ¿Listo para tu estreno como héroe?
—No estoy seguro—respondí nervioso—. Es muy raro ahora que soy el personaje de un RPG y no el jugador que lo controla—Me miró con una ceja levantada y una cara de confusión—Digo…que será la primera vez que voy a pelear contra alguien—expliqué nervioso.
—....Ok—dijo antes de pasar al otro de la barra y empezar a preparar el desayuno—. Aún falta para que llegue Atem, así que puedes terminar de limpiar, antes de irte cambia el cartel a abierto.
—De acuerdo—asentí antes de tomar un trapo y limpiar las mesas—. Por cierto, dile a Rose que muchas gracias por cuidar a Sora…aunque la verdad estoy nervioso por cómo lo tomará, será la primera vez que me separe de él.
—Mmmmm bueno Rose suele cuidar niños de vez en cuando—meditó Ur—. Tal vez lo pueda calmar pese a todo, pero si pueden no tarden mucho.
En eso la puerta se abrió y Rose entró con una bolsa de tela en su espalda.
—Ah, hola Dan—me saludó con una gran sonrisa—. Traje algunos juguetes y cosas que podrían gustarle a Sora.
Al escuchar eso sonreí aliviado y reuniendo todo el valor que pude me acerqué a ella.
—Muchas gracias, Rose—dije estirando mi mano hacia ella—. Te agradezco realmente toda tu ayuda.
Ella había cuidado de Sora cuando me desmayé y lo seguía cuidando con mucho cariño, ¿Cómo podría tenerle miedo si ella y su esposo nos habían rescatado? Rose miró mi mano extendida nerviosa y luego me miraba a los ojos, seguramente también estaba en shock por mi comportamiento, pero entonces sonrió y tomó mi mano con alegría.
—¡No hay de qué!—exclamó—. Tú y Sora son bienvenidos aquí, siempre que nos necesites aquí estaremos.
—Gracias—sonreí feliz de haber superado mi miedo a las mujeres…o mejor dicho a ella—. Me gustaría prepararles algo de comer pero estoy un poco oxidado con la cocina ¿Sería posible que luego me enseñen a cocinar?
—De eso me encargo yo—gruñó Ur dejando dos platos de comida sobre la barra y luego puso uno más pequeño frente a una sillita de madera con cojín—. Trae al niño, Atem no debe tardar.
—Es su forma de decir que estará encantado de enseñarte—rio Rose.
—Jaja gracias—agradecí antes de subir a buscar a Sora.
____
Cuando desperté a Sora, le di un baño rápido y le puse un conjunto azul de short y mangas cortas que le quedaba muy lindo, luego bajé a desayunar y encontré a Atem comiendo tranquilamente.
—Buenos días—lo saludé.
—¡Bue día Atito!—exclamó Sora.
—Buenos días—dijo terminando de comer—. Hoy iremos al bosque así que te recomiendo que comas bien.
—Gracias—sonreí dejando a Sora en la sillita y sentándome junto a él para comer—. ¿De qué se trata la misión por cierto?
—No es nada del otro mundo, acabar con un ejército de slimes—explicó bebiendo algo que olía muy bien—. Son unos treinta, pero perjudican a los comerciantes, así que tenemos que acabar con ellos,—sacó un papel que parecía ser la información de la misión—. Mmmm no dice que haya slimes morados, pero ya casi es temporada de apareamiento, así que debemos tener cuidado, si hay de gran tamaño lo vamos a pasar muy mal.
—¿Morados?—pregunté confundido.
—Para no hacer el cuento largo, los slimes se dividen en cinco grupos y tres tamaños—explicó—. Los pequeños apenas te llegan a la rodilla, los medianos pueden superar tu altura un par de centímetros y los grandes miden dos o tres metros, pero el tamaño es lo de menos, lo que importa es su color, los azules son los comunes y son inofensivos, los verdes son muy valiosos para hacer medicinas y se mueven rápido, los amarillos te electrocutan y los rojos te queman, el problema son los morados porque son…
—¡Oi! ¡Cuidado con lo que dices frente al niño!—exclamó Ur, tapando las orejas de Sora.
—¿Eh?—los miré confundidos sin entender nada, pero Rose sólo se echó a reír mientras los otros dos desviaron la mirada incómodos.
—....Cierto—dijo terminando su bebida—. Bueno, vamos Dan mientras más rápido acabemos mejores materiales tendremos.
—De acuerdo—dije terminando de comer antes de mirar a Sora—. Cariño, papá tiene que irse a trabajar, por favor pórtate bien con Rose.
—¿Taajá?—preguntó confundido.
—Si, ahora que somos libres debemos ganarnos la comida y la casa—expliqué—. Por eso debo irme a trabajar por unas horas, así que quiero que te portes bien para que papá traiga muchas cosas para comer todos los días y pagarle al tío Ur y la tía Rose.
—Oye no me des títulos porque sí—se quejó Ur, pero Rose comenzó a emitir un aura de felicidad absoluta.
—¡Cuenta conmigo, Dan!—exclamó abrazando a Sora—. La tía Rose cuidará a su lindo sobrino sin problema, eso sí, trae al menos un núcleo de cada color de slime que encuentres, te puedo hacer mejores medicamentos, los azules se pueden usar en comidas para obtener beneficios dependiendo de con qué los mezcles.
—Mmm ¿Podrían servir para hacer gelatinas?—medité en voz alta—. Los slimes son parecidos y si sirven para comer…
—¿Qué estás balbuceando?—preguntó Atem extrañado.
—Quiero hacer una pastelería aquí—expliqué—. Pero necesito saber qué materiales tengo para hacer dulces variados—saqué de mi bolsillo uno de los caramelos que repartió Sora anoche—. Estos son a base de miel, así que ya tengo algunas ideas para hacer de otros tipos.
—¿Otros tipos?—preguntaron los tres adultos.
—Si, así que voy a trabajar en crear nuevos dulces y los pondré a la venta aquí—dije emocionado.
—¿Y quién te dio permiso para eso, enano?—preguntó Ur dándome un ligero pellizco en la mejilla.
—¡Ay!—me quejé—. Por fa, Ur—le pedí—. No voy a ser un héroe, pero esta es mi oportunidad de ser el primer pastelero del pueblo.
—No sé qué es eso, pero bueno al menos ya tienes una meta—dijo con fastidio—. Te dejaré experimentar pero si veo que algo le pasa a la cocina lo lamentarás.
—Gracias—sonreí antes de cargar a Sora—. Cariño, quiero que seas un buen niño para que podamos pagarle al tío Ur y a la tía Rose, papá será un gran pastelero y tú tendrás una vida normal en este mundo—besé su mejilla haciéndolo reír—. Te quiero Sora, no lo olvides, volveré tan pronto pueda y si te portas bien te haré algo rico de comer.
—¡Chi papá!—exclamó Sora—. Me poto bien.
—Hecho—aseguré más tranquilo—. Bueno, ya me voy, volveré pronto—le di un beso en la frente y me fue con paso firme.
Mi primer día como héroe, comienza ahora.
____
(Pv ???)
—Hoy es la primera misión del héroe, no es gran cosa pero por lo que vi confía en un híbrido ladrón llamado Atem.
—¿Un híbrido? ¿No lo está amenazando ni nada?
—No, por lo que sé, Atem es un rebelde que odia al Templo y su grupo está formado por dos hijos de héroes que abandonó a los creyentes de la Gran Santa y la tercera es una candidata a Rey Demonio.
—¡¿Qué?! Vaya grupo más raro.
Asentí divertido ante esas palabras, sin duda ese chico Atem había reunido un equipo de lo más variopinto.
—¿Qué sugieres, amor?
—Por ahora sólo vigila al chico, veremos su reacción cuando conozca a los demás—me explicó—. Si sigue rechazando al Templo podría sernos útil.
—Como ordenes—dije cruzando mis brazos en mi pecho aceptando sus palabras.
—Por cierto, parece que Risha ha sido vista por los alrededores de la ciudad—me avisó.
—¿Risha? ¿La Maga Rebelde?—pregunté sorprendido.
—Si, todos le tienen miedo pero al parecer no pueden matarla—explicó pensativo—. Nadie sabe lo que piensa pero es mejor estar atentos a sus movimientos.
—No he escuchado nada de ella en la Zona Baja, pero te avisaré tan pronto sepa algo—le dije antes de mirar mi brazalete—. El nuevo héroe ya debe estar saliendo de la ciudad, me pasaré al restaurante de Ur para buscar más información.
—Buena idea, ve con cuidado, Hermes.
—Claro que sí, amor—dije muy feliz—. ¿Me darás algo lindo por esta información?
—Hermes—bufó.
—Al menos un besito…o un revolcón rápido—dije haciendo un puchero.
—Hermes, hagamos algo—dijo mi otra prometida—. Si esta noche, traes nuevas noticias del héroe mañana lo haremos los tres todo el día.
—¡Elena!—exclamó mi prometido—. ¡Sabes que si le dices eso a Hermes va a ser literal!
—Bueno, sólo hasta que aguantes—comentó Elena—. Además no puedes gritar mucho porque tienes que prepararte para tu presentación.
—¡Trato hecho!—grité emocionado—. Si quieres para no lastimar tu bella voz puedo recibirlos a los dos.
—Agh, no se puede contigo—bufó—. Muy bien, tráeme la información y mañana tendremos sexo.
¡Yupi!
—Con mucho gusto, Albao—dije antes de levantarme—. Me voy, mi querido príncipe.
Mi amado suspiró antes de darme la orden de irme, Elena me deseó buena suerte y salí de la habitación.
Daniel White, creo que serás un héroe muy importante para salvar esta isla, o al menos salvarás a mi querido príncipe.