Ava, observa directamente los ojos de Noah, tratando de encontrar en ellos una pizca de duda o una señal que le indique que lo que dijo es una broma o una especie de chiste. —¿Es enserió lo que dijiste? —Ava, insiste en saber si Noah habla enserió o no. —Si, si nos casamos podríamos irnos a un supuesto viaje de luna de miel, tú podrías someterte a la cirugía y cumplir el reposo adecuado, para tu recuperación —responde Noah, sin titubear. —¿Y qué ganarías tú si nos casamos? —Ava desconfía, pues nadie hace nada sin obtener nada a cambio. —Una madre para mi hija, una esposa que me enseñe a cuidar mejor de mi hija, y ella será muy feliz, además mi abuelo dejaría de molestarme con la idea de buscar una buena mujer para que sea la madre de mi hija, y tu familia obtendría el apoyo que les hac

