En cuanto la pareja de recién casados aterrizó en Alemania, junto a Marie y la niñera se dirigieron a la mansión Becker, donde ya los empleados los esperaban para conocer a la nueva señora Becker y ponerse a sus órdenes para todo lo que necesite. En cuanto llegaron todos los empleados estaban en fila y admiraron la hermosa pareja que hacen, en especial lo feliz que se observa a la pequeña en los brazos de su nueva mamá, para todos es un alivio que la pequeña ya no llores tanto. —Está mansión no está acondicionada para que puedas moverte por ti sola, así que te llevaré yo a la habitación, y Thomas quien es nuestro mayordomo subirá tu silla —informa Noah, a su nueva esposa. —Está bien, espero no tener que usar esa silla después de la cirugía —Ava, sonríe mientras la niñera toma a Marie pa

