Ava, es llevada a la mansión por Leo y el chófer, pero ninguno de los dos se quedan con ella algo que le parece muy extraño. —¿No entrarás? —Ava, no tiene ni idea de lo que su esposo está tramando. —Ya puedes caminar por ti sola, yo hoy tengo una cita, adiós —Leo, antes de que Ava, pudiera seguridad preguntando volvió al auto y cerró la puerta, y el chófer quien también era cómplice puso el auto en marcha rápidamente. —¿Una cita?, ¿Qué estará tramando este tonto? —Ava, se da la vuelta y comienza a caminar hasta la entrada dela mansión, al abrir la puerta se sorprende, ya que un hermoso camino hecho con pétalos de rosas rojas y velas a los costados iluminan toda la mansión. Ava, sonríe y ahora entiende que su esposo trama algo, así que con una gran sonrisa en el rostro sigue el camino,

