Las piernas me temblaban,el corazón se quería salir de mi pecho y todo se paralizó. Me levanté sin dudarlo,acomode mi vestido y Thomas lo más rápido que pudo se ajustó su pantalón,sentía los pasos de mi madre tan cerca – la braga- pensé,mire al piso y estaba junto a la pata de la mesa,mi hermanastro se estiró lo más que pudo para tomarla guardandola en su bolsillo. Mamá y Augusto entraron en la cocina mirándonos con algo de extrañeza. -¡Mamá! – dije al verla. - oh cariño,como te he extrañado – la abracé y mire a Thomas,el cual se levantó de la silla -¿Cómo han estado ustedes? - bien – respondimos en unisonido Thomas y yo. - es mi imaginación o se la llevan mejor – dijo Augusto abrazando a su hijo. - no,sigue siendo una molestia – respondí de manera rápida. - solo nos soportamos lo n

