Al ver mi expresión se puso a reír de mi sufrimiento, le encantaba darme dolor, le excitaba de una manera mórbida qué sus ojos me miraban con tanta lujuria y deseo. -Mirate, tan vulnerable y débil.... Que me hace tan feliz -.Paso su lengua por mi muslo sin quitarme la mirada de encima hasta que me mordio con fuerza esa parte, seguí viendo y escuchando como trataba de no quejarme por el dolor, esa sonrisa estúpida me sacaba de mis casillas, lo estaba disfrutando ese imbécil. Temblaba de la rabia por querré matarlo, descuartizarlo pero fui muy estúpida al dejarme llevar por mis instintos.-Te odio..... Te odio, te odio, te vas a arrepentír maldito bastardo, te haré sufrir muy pronto.... - -Ahh.... Lo único que me importa es tenerte completamente a mis pies, aue sea mia... -. Se recostó en

