Sonreí al verla llorar, que no pude evitar bajar el arma y acercarme a ella, dándole un beso en su cabeza. -Te ves tan linda cuando lloras...tus mejillas son como las de un niño que acaba de perder un juguete- Envolví mis manos alrededor de sus caderas mientras mis ojos miraban profundamente lo suyos llenos de lágrimas. Unos pequeñas manotazos en mis manos repentinos me hizo alejarme de ella, parecía una gata defendiéndose con sus garrar -¡¡Uuuuyyyy!!..... ¡¡No me toques ya!!.... Ya me hiciste enojar...- Me rei ante tal escena , observando su pequeño berrinche con una expresión descarada mientras fácilmente agarrare sus manos y las levantaba por encima de su cabeza. -Eso es lo que siempre dices y..... sin embargo, cuando te toco, parece que te vas a derretir entre mis brazos- Ronr

