Simone. Un nuevo día de trabajo solo me recordaba lo feliz que me encontraba al estar consciente de todas esas buenas cosas que ahora la vida me deparaba y aunque aún no me encontraba del todo confiada en que a Hal no le dieran esos extraños arrebatos de dejarme fuera de su departamento o pedirme que me fuera estaba tratando de quedarme con esa pequeña buena platica que tuvimos en la madrugada. Al entrar a la editorial una de las chicas de recepción dirigió su mirada a mí y luego levantó su teléfono para empezar a hablar con alguien así que solo levanté mi mano en señal de saludo y luego continué mi camino hasta llegar al ascensor. En cuanto estuve en mi oficina revisé los documentos que se encontraban sobre mi escritorio y me dediqué en llenar los formularios sobre los nuevos libros qu

