42

1817 Words

—Sí, lo peor de todo era acostarme a dormir y sentir ese dolor en el estómago, pero habría sido peor si no fuera por una vecina que era muy buena. Ella me quería y siempre estaba pendiente de que comiera lo suficiente. Mi papá se gastaba su dinero en alcohol y pocas veces llevaba algo a la casa para comer. Cuando llegaba ebrio, me escondía en mi habitación y sabía que debía quedarme allí si no quería ser lastimada. Mi mamá tenía que soportar sus gritos y golpes una y otra vez. No fue capaz de denunciarlo, le tenía un terror profundo. Julia, la vecina, a pesar de saberlo todo, no se atrevió nunca a poner una denuncia en la policía. Después de todo, es comprensible porque vivía sola en casa y tenía miedo de lo que mi padre pudiera hacer si ella tratara de meterse en eso. —Vaya, al menos alg

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD