Aquellas inseguridades, que tratamos de control, pero que no apagamos por completo, nos llevan a cometer acciones un tanto cuestionables. Luego de que su madre accediera a quedarse con Belén; Gabriela salió del apartamento con destino al hotel donde se hospeda Ernesto, con el objetivo de marcarlo. —¡No te esperaba!, ¿Sucede algo? —No, pero está a punto de pasar —Gabriela, se lanzó sobre él, y con sus besos lo llevo hasta la cama—Prepárate, porque no escaparas—. Aprovechando que este se encontraba en bóxer, ella se deshizo de ellos ágilmente, y con tal fiereza, apretó duro sus testículos, para luego, comerse su falo. —¡Ngh…Hgmn! —Tales eran las mamadas de ellas, que él, en pocos minutos, fue acorralado—. ¡Ngh…Hgmn!, ¡Dios, cada vez que tu boca lo toca, siento que mi cuerpo arderá por tod

