El rostro de Alma cada vez se ponía más pálido, no sabía con exactitud cuánta distancia había hasta llegar a la salida y eso me ponía nervioso . - Nena necesito que aguantes . - Yo puedo andar - dijo en un susurro. - Estás pálida y sudorosa , estás más cómoda en mis brazos. - No cariño , puedo andar , no soy un peso pluma. - Por mi no te preocupes , estoy acostumbrado al peso. Escuche unos pasos detrás de nosotros , la baje para ponerla detrás de mí , mientras con la otra mano sacaba el arma de mi pantalón. - ¿Quién anda ahí? - Somos nosotros - sentí la voz de Blake Guarde el arma otra vez, unos segundos después aparecieron los hermanos Lewis. - Alma nos tenemos que ir a un médico ya - le exigió Blake - Yo.....- no pudo terminar de hablar se desmayó en mis brazos. - Necesit

