–¿Qué fue lo que pasó? ¿Por qué me llamaste como una loca desesperada? – preguntó Mathew, después de que hubiera llegado a casa de Emma y su hermana le hubiera abierto la puerta – ¿Qué hacen ese par de gorilas aquí afuera y lo más importante de todo, porque me requisaron como si la casa de Emma se hubiera convertido en un banco nacional? – preguntó confundido por la situación. –Entra, ya te lo explicaré todo en un rato – Mathew se metió dentro y entonces vio a Emma dormida sobre el sofá, cuando se acercó a ella se dio cuenta de las grandes bolsas que estaban debajo de sus ojos, de sus labios hinchados por tanto llorar y de su nariz enrojecida por todo el tiempo en que estuvo limpiándose las lágrimas. –¡Joder! ¿Qué pasó aquí? – cuestionó, tapándola con una manta porque la chica estaba t

