Como de costumbre, al día siguiente, Emma despertó más temprano que su esposo para llegar a su reunión matutina con el asesor financiero. –Su esposa me ha pedido que haga su platillo favorito – dijo el ama de llaves a Dante cuando despertó. El hombre soltó una risita enamorada y asintió con la cabeza. –Avísame cuando esté listo, tengo que organizar unas cosas antes de irme a la empresa. En efecto, Dante fue hasta su oficina y encendió su portátil para terminar con un par de pendientes, sin embargo, se distrajo cuando recibió una llamada de Emma, quien necesitaba hacerle una pregunta respecto a un proceso financiero. Dante aprovechó la llamada para ir a su habitación y prepararse para darse una ducha antes de desayunar, asi que salió de la oficina y fue hasta la habitación. Justo

