–Necesito que lo hagas lo antes posible, esa mocosa tiene que desaparecer pronto o yo tendré más problemas de los que puedo tolerar – dijo Ezra a la persona con la que hablaba por teléfono – tan pronto como sea posible, encuéntrala y asegúrate de ser discreto. Mantenme informado de cualquier movimiento – colgó a la llamada. Valeria, que estuvo espiando en la conversación del hombre, intentó atar los cabos sueltos sobre lo que estaba planeando su futuro esposo, sin duda alguna Ezra era un hombre malvado y ella se esperaba cualquier cosa de él, lo único que le restaba era hallar la forma de sacarle la verdad. –La comida ya está servida, cariño – ella entró en el estudio de Ezra, justo después de desabrochar los dos botones principales de su camisa color n***o, dejando al descubierto su b

