—Realmente estás ebria —no haya nada más que decir ante la situación. —Estoy ebria pero no estoy loca —aunque no estaba tan ida, el alcohol en su sistema le obligaba a decir la verdad sin temor a lo que suceda—. Y la verdad es lo que acabo de decir sin duda alguna —se coloca el antebrazo derecho en el rostro para cubrir su mirada. —Sería difícil creerte ahora —le contesta Mike. Aunque sonaba exactamente como lo que él quería aprovecharse de pensar en algo incorrecto cuando ella no se encuentra del todo bien era como abusar psicológicamente de ella de algún modo—. Tal vez mañana cuando mejores un poco —siente el corazón palpitar rápido por Jane, y los huesos temblar de miedo. —En serio no te vayas —suena tan vulnerable que a Mike se le encoge el corazón de pensar que ella también ha c

