—Diré a las encargadas de la cocina que preparen algo para cenar —responde amable, sin continuar la conversación para no causarle más daño del que pueda cargar en su espalda. —Muy bien —da un último suspiro y baja las escaleras para luego esperar a Jess. Ella le muestra una habitación donde puede quedarse, él ingresa con sus maletas y ella le indica que vendrá luego de que descanse un poco. Mike acomoda sus cosas y por suerte es una habitación bien preparada con televisión, una buena cama con un aire acondicionado nuevo que refresca el sitio y un escritorio lo suficientemente grande como para que él pudiese sentarse a escribir, pero sin duda sobre sus palabras lo único que prefiere por ahora es descansar. Abatido de palabras y errores Mike se tiende en la cama para dormir profundamente

