Sentí algo en mi cintura que me despertó, al abrir los ojos reaccioné que era una mano y sabía a quien le pertenecía, me moví un poco para ver a Joe, estaba boca abajo con la cabeza hacía mi dirección, de alguna forma había estirado su brazo que llegó hacía mí, me quedé un momento observando su rostro, tenía su cabello ne.gro alborotado y sus ojos cerrados, las pestañas largas, me daba mucha envidia, no sé porque las tiene así, no las necesita, su nariz recta y sus labios finos estaban un poco abiertos, es extraño y familiar a la vez que estemos en la misma cama, de todas las persona que he conocido en mi vida nunca imaginé que estaría al lado de Joe Drexel sin ropa y un poco adolorida, después de la tercera vez creo que hice más ejercicio que la rutina diaria, me deslicé en la cama porque

