Entre los diferentes sucesos que pasaron en ese día, Scarlett Davis se había dirigido a su casa después de recoger la dignidad que había quedado hecha pedazos delante de Harper. Timothy que iba y venía de la casa de Carolyn a la de su madre desde que Harper había desaparecido hace un año estaba sentado en el comedor con un espléndido desayuno, ella no podía creer que su hijo apenas estuviera desayunando a las diez de la mañana cuando había visto a su nuera trabajando desde la mañana devorando el mundo empresarial y ganando futuros negocios de sus manos, sintió algo dentro de su estómago que la impulsó a llegar hacía Tim y lanzarle el plato de comida hacía el otro lado. –¡Mamá! ¡Me iba a comer todo eso! –Eres un vago insensato –exclamó furiosa –. Mira la hora que es y apenas estás desa

