.:. CHAPTER NINE .:.
( STUPID, INSENSITIVE )
-NIX NECESITO TU AYUDA -dijo Hermione empujando a la rubia hacia la biblioteca.
-¿Con que? -se quejo- Estaba leyendo el principito y...
-Esto es más importante y estoy segura que te va interesar.
-¿Más que aprender a conquistar?
-¿Que? -preguntó Hermione totalmente confundida.
-Si... Creo que Remus envio el libro con otra finalidad, pero no puedo negar que tienes frases genial que hasta te podria llegar a seducir -respondío la ojigris.
-¿Como cual? -preguntó la chica Granger riendo.
-"Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso" -dijo Lyra pasando un brazo por los hombros de su mejor amiga- ¿Te enamoraste de mi?
-Absolutamente no.
-No tengas miedo de decirlo -dijo riendo.
-Vamos, que te quiero mostrar algo antes de que comiencen las clases.
-Bien.
Cuando ambas chicas llegaron a la biblioteca no habia nadie más que la señora Prince.
Hermione guió a Lyra hasta un rincon de la biblioteca y la obligo a sentarse.
-Estuve pensando en crear una asociación para lograr que los Elfos domésticos tengan un salario digno y condiciones laborales justas -dijo la chica moviendo las manos de forma nerviosa- Y pense que quizas te gustaria formar parte porque...
-Por Merlin eso ni se pregunta Herms, obvio que si -respondió alegremente la rubia- ¿Como se va a llamar?
-Estuve pensando en P. E. D. D. O
Lyra solto una risita.
-¿Como los de Ron?
-¿Que? ¡No! P. E. D. D. O. significa Plataforma Élfica de Defensa de los Derechos Obreros.
-Me gusta, podriamos hacer insignias y esas cosas para que la gente se entere lo que estamos haciendo.
-Si... también lo pense, pero eso seria demasiado costoso y no...
-Va por mi cuenta.
-¿Segura?
-Absolutamente, Sirius es como millonario, puedo gastar su dinero en lo que quiera, o eso creo, pero no importa.
-¡Por Dios, mira la hora! Estamos llegando tarde -dijo Hermione de pronto.
-Faltan como diez minutos todavía.
Hermione no le prestó atencion a Lyra y la tomo de la mano para empezar a correr hacia el aula de defensa contra las Artes Oscuras.
-Venimos de la...
-... biblioteca -adivinó Ron- Dense prisa o nos quedaremos con los
peores asientos.
-Ni que Remus sea el profesor -se quejo Lyra por las expectativas que tenian todos sus compañeros.
La ojigris no tenia ningún interes por sentarse en una de las primeras filas asi que tomo asiento junto a Neville.
No tardaron en oír el peculiar sonido sordo y seco de los pasos de Moody provenientes del corredor antes de que entrara en el aula, tan extraño y aterrorizador como siempre.
-Ya poden guardar los libros -gruñó- No los necesitaran para nada.
Moody sacó una lista y comenzó a pronunciar los nombres, recorriendo la lista con su ojo normal mientras el ojo mágicogiraba para fijarse en cada estudiante conforme respondía a su nombre.
-¿La hija de Sirius Black, eh? -preguntó cuando llego al nombre de Lyra.
-Lindos ojos -replicó la rubia de una forma burlona.
-Estan atrasados, muy atrasados, en lo que se refiere a enfrentar las maldiciones -prosiguió Moody- Así que he venido para prepararlos contra lo que unos magos pueden hacerles a otros. Dispongo de un curso para enseñarles a tratar con las mal...
-¿Por qué, no se va a quedar más? -dejó escapar Ron.
-Supongo que tú eres hijo de Arthur Weasley, ¿no? -dijo Moody- Hace
unos días tu padre me sacó de un buen aprieto... Sí, sólo me quedaré este curso. Es un favor que le hago a Dumbledore: un curso y me vuelvo a mi retiro.
Soltó una risa estridente, y luego dio una palmada con sus nudosas
manos.
-Así que... vamos a ello. Maldiciones. Varían mucho en forma y en
gravedad. Según el Ministerio de Magia, yo debería enseñarles las
contramaldiciones y dejarlo en eso. No tendrían que aprender cómo son lasmaldiciones prohibidas hasta que esten en sexto. Se supone que hasta entonces no seran lo bastante mayores para tratar el tema. Pero el profesor Dumbledore tiene mejor opinión de ustedes y piensa que podran resistirlo, y yo creo que, cuanto antes sepan a qué se enfrentan, mejor. ¿Cómo podemos
defendernos de algo que no han visto nunca? Un mago que esté a punto de
echarles una maldición prohibida no va a avisarles antes. No es probable que se comporte de forma caballerosa. Tienen que estar preparados. Tienen que estar alerta y vigilantes.
-Así que... ¿alguno de ustedes sabe cuáles son las maldiciones más
castigadas por la ley mágica?
Varias manos se levantaron, incluyendo la de Ron y la de Hermione.
Moody señaló a Ron.
-Eh... -dijo Ron- mi padre me ha hablado de una. Se llama maldición imperius, o algo parecido.
-Así es -aprobó Moody- Tu padre la conoce bien. En otro tiempo la
maldición imperius le dio al Ministerio muchos problemas.
Moody se levantó con cierta dificultad sobre sus disparejos pies, abrió el
cajón de la mesa y sacó de él un tarro de cristal. Dentro correteaban tres
arañas grandes y negras.
Lyra fruncio el ceño. ¿Por que tenia que tener a las probres arañas atrapadas en un tarro?
Esa clase definitivamente ya no le estaba gustando para nada.
Moody metió la mano en el tarro, cogió una de las arañas y se la puso
sobre la palma para que todos la pudieran ver. Luego apuntó hacia ella la varita mágica y murmuró entre dientes:
-¡Imperio!
La araña se descolgó de la mano de Moody por un fino y sedoso hilo, y
empezó a balancearse de atrás adelante como si estuviera en un trapecio; luego estiró las patas hasta ponerlas rectas y rígidas, y, de un salto, se soltó del hilo y cayó sobre la mesa, donde empezó a girar en círculos. Moody volvió a apuntarle con la varita, y la araña se levantó sobre dos de las patas traseras y se puso a bailar lo que sin lugar a duda era claqué.
Todos se reían.
-No es gracioso, estupidos -dijo Lyra en voz alta mirando mal a sus tres amigos por reirse también.
-Black tiene razón ¿Les gustaría que se los hicieran a ustedes?
La risa dio fin casi al instante.
-Esto supone el control total -dijo Moody- Yo podría hacerla saltar por la ventana, ahogarse, colarse por la garganta de cualquiera de ustedes... Hace años, muchos magos y brujas fueron controlados por medio de la
maldición imperius -explicó Moody- Le dio bastante que hacer al Ministerio, que tenía que averiguar quién actuaba por voluntad propia y
quién, obligado por la maldición.
»Podemos combatir la maldición imperius, y yo les enseñaré cómo, pero se necesita mucha fuerza de carácter, y no todo el mundo la tiene. Lo mejor, si se puede, es evitar caer víctima de ella. ¡ALERTA PERMANENTE!
Moody cogió la araña trapecista y la volvió a meter en el tarro.
-¿Alguien conoce alguna más? ¿Otra maldición prohibida?
Neville levanto la mano llamando la atención de Lyra.
-¿Sí?
-Hay una... la maldición cruciatus -dijo Neville.
-¿Tú te llamas Longbottom? -preguntó Moody.
-En realidad Longbottom es su apellido, su nombre es Neville, uno muy lindo si me pregunta -dijo Lyra regalandole una sonrisa al chico.
Moody se volvió a la clase en general y alcanzó el tarro para coger la
siguiente araña y ponerla sobre la mesa, donde permaneció quieta,
aparentemente demasiado asustada para moverse.
-La maldición cruciatus precisa una araña un poco más grande para que
podan apreciarla bien -explicó Moody- ¡Engorgio!
La araña creció hasta hacerse más grande que una tarántula.
Moody levantó otra vez la varita, señaló de nuevo a la araña y murmuró:
-¡Crucio!
De repente, la araña encogió las patas sobre el cuerpo. Rodó y se retorció
cuanto pudo, balanceándose de un lado a otro.
-¡Espere! -grito Lyra levantandose del banco- ¿Que esta haciendo? -la rubia llego hasta el profesor y se puso delante de él- Ahora entiendo porque le dicen loco. ¿Puede parar, no ve que le esta haciendo mal?
-Ah si, sacando tu parte Scamander ¿no?, no me interesa lo que te pase, ve a sentarte -le ordeno mirandola con su ojo bueno.
-No me voy a sentar y ver como esta torturando a una pobre araña -dijo Lyra furiosa- Que sea profesor no le da el derecho de hacer estas cosas.
-Si no te gusta te puedes ir de mi clase -dijo Moody sin inportarle lo que la rubia estaba diciendo.
-Bien, pero me las llevo -dandose vuelta saco su varita para reducir el tamaño de la araña.
Lyra tomo los otros dos tarros y se fue del salón sin importarle dejar sus libros atrás.
-Estúpido, insensible, persona horrible -se fue susurrando por los pasillos hasta chocar con alguien- Fijate por don...
-¡Hey tranquila, Ly! -dijo Rosier tomando a la chica por los hombros.
-Estoy tranquila -dijo quitando las manos de Rosier de una forma brusca logrando hacer caer los frasco- ¡Maldición!
Las arañas salieron disparadas rápidamente perdiendose entre los pasillos.
-¿Que hacias con esas arañas? -preguntó Eric.
-¡¿Que te importa?! -preguntó de forma brusca haciendo que el chico Slytherin diera un paso hacia atras levantando las manos en señal de inocencia- Lo siento... es ese estúpido de Moody que me hace enojar.
-¿Moody? -preguntó- Si te hace sentir mejor yo también lo odio.
-¿Y a ti que te hizo? -preguntó tratando de calmarse.
-Mato a mi padre.
Lyra se ahogo con su propia saliva.
-Espera. ¿Dijiste que lo mato? ¿Lo mato de matar bien muerto?
-Si, bueno mi padre obviamente no estaba del lado de los buenos, pero era mi padre de todas formas.
-Eeh... ¿Que se supone que diga? ¿Lo siento?
Eric suspiro pero no pudo ocultar una sonrisa.
-No tienes que decir nada. ¿Vamos al lago n***o?