Narra Ericka. Me senté en el banco del parque, viendo cómo una madre y su hija jugaban. Su felicidad fue un fuerte recordatorio de la vida que nunca tuve. Mí madre había muerto, un vacío enorme se instaló en mí vida desde ese momento. Otros chicos estaban llenos de amor y afecto, yo me había quedado vacía. Me faltaba el amor y cariño de mi madre. Solo obtenía la falta de atención de mi padre adicto al trabajo. Lo único que me asfixiaba era la soledad. Estaba tan desesperada por ser amada que fui y lo busqué en los lugares equivocados. Ganar la atención de papá al ser atrapada bebiendo como menor de edad. Haciendo alarde de mi cuerpo joven frente a cualquier cosa y cualquiera. Actuar de esa manera era la única forma que sabía de cómo hacer que se fijaran en mí. Mi papá siempre me ha

