Daxa. Después de que Nash me dejará en casa solo pude ser consciente de caminar hasta mi cama y acostarme en ella aún con la ropa que llevaba conmigo desde la noche anterior, mi cuerpo aún estaba un poco adolorido por la increíble noche con Sean, pero mi cerebro ahora se encontraba analizando y haciendo muy buenos juegos sobre las cosas que podían salir muy bien en ese lugar. —¡Daxael! —la voz de mi madre se hizo presente y de inmediato me levanté de mi cama para ir hasta la cocina en donde mi madre se encontraba ya que acababa de llegar del trabajo. —¿Sí? Sus ojos cafés dieron a los míos y me examinó de arriba abajo buscando alguna falla en mí o algo para dejarme en claro que era lo que estaba mal conmigo. —¿Dónde estuviste anoche? —pregunté. —A medianoche fue a tu habitación y no es

