Agnes sintió que las paredes de su v@gina empezaban a contraerse en espasmos violentos. Ryan la tomó por el cuello con suavidad pero con firmeza mientras le daba las últimas estocadas, las más brutales. El clímax los golpeó al mismo tiempo. Agnes soltó un grito sordo contra la almohada mientras su cuerpo se sacudía en un orgasmo que parecía no tener fin. El chico soltó un gruñido gutural y se corrió dentro de ella con fuerza, vaciándose todo, al tiempo que la sujetaba contra el colchón hasta que el último espasmo los dejó a ambos sin aliento. Se desplomaron uno sobre el otro, con los corazones latiendo a mil por hora y el único sonido de sus respiraciones agitadas rompiendo el silencio de la mañana. —Ven acá —Ryan la jaló sobre su cuerpo y la envolvió en un abrazo apretado, llenándola

