No le sorprendió ver bajar primero a Kyle para luego ver bajar a Harrison. Tampoco le sorprendió que Kyle se sintiera descolocado e inseguro. Y cuando lo vio sentarse a un lado de él, menos le sorprendió que no le dirigiera siquiera la mirada. Habían estado casi todo lo que quedaba de cena así. Él contando más o menos de su vida a la familia de Kyle y él mismo enterándose de la de Kyle. Este por su parte, no abrió la boca en ningún momento, hasta que al final, Tanya le habló. –¡Kyle! –le gritó, ya que este parecía no reaccionar y él se dio el lujo de tomar una de las manos de Kyle por debajo de la mesa y apretarla levemente, para ver que de aquella forma y con el grito de su hermana reaccionaba. Kyle miró desorientado a quien lo había llamado, para luego llevar su mirada a la mano qu

