Invisible. Así se sentía y así creyó que debía de sentirse en un lugar como aquel. Por lo menos no lo contemplaban con desprecio, como si de una cucaracha se tratara. Por lo menos, nadie lo veía. Se sentó en un sofá que encontró libre y no muy lejos de donde Harrison se encontraba. Después de todo, no quería perderlo de vista dado que ambos se tendrían que volver juntos, aunque se sintió algo aliviado sabiendo que Teo los iría a buscar. No creía que Harrison fuera capaz de manejar en aquellas condiciones cuando veía cómo pasaban los minutos y cómo se volvía a llenar aquel vaso que mantenía en sus manos. -Hola- dijo una voz de mujer a su lado y luego sintió cómo el sofá se hundía de un lado. Kyle desvió su mirada hacia la persona que le había hablado y a su lado se encontró a la c

