—Ya sabes lo que ocasionan esas películas en mí, soy un hombre lo sé, pero estar tanto tiempo a tu lado me ha hecho ser más sensible. —Jajaja déjate de bobadas, ahora yo tengo la culpa de que te sientas débil, por favor Philips, vamos a ver esa serie, yo te protegere jajaja. —Esta bien, vamos, pero si me asustó, te voy a pellizcar fuerte. —Jajaja has lo que quieras, pero de qué vemos esa serie la veremos, vamos te veo en la entrada de tu casa. Vamos de camino a la casa de Philips, mientras conduzco llamo a la Nana para avisarle que me quedaré está noche en la casa de él. —Hola nanita hermosa. —Hola showsitos, ¿dónde andas?, la abuela está preguntando por ti. —Lori, porque contestas el teléfono de la abuela, eres muy metiche en serio. —A la Nana le están haciendo masajes en sus pier

