Una hora más tarde... Ya estamos en el complejo con Ryan y Philips. El señor sexy está bastante apuesto y elegante, decidió usar el traje n***o con una corbata roja, puedo ver cómo se marcan sus fuertes brazos y su glorioso cuerpo en él. Pero debo disimular que estoy chorreando las babas por él. Ahora vamos a entrar a la mansión, estoy sudando de los nervios, la nana se va a sorprender mucho y no sé cómo lo vaya a tomar. Casi es hora de la cena, pero la nana no sabe que vengo con Ryan y Philips. Abro la puerta y entramos, lori está en la entrada parada como un pequeño soldado. —¡¡Ryan!!, ¡¡regresaste!!, te pensé mucho—.Ella se abalanza a los brazos de él y él la carga con sus musculosos brazotes. Ella lo besa en la mejilla y acaricia su cabello. —En serio lori, ya te estás pasando

