Narra Athom… Me bajé de aquella limusina y por supuesto ayudé a Ruby para que pudiera bajar sin problemas. Ella tomó mi mano y luego comenzamos a caminar hacia la entrada de aquel magnífico hotel en donde se llevaría a cabo la ceremonia. —Buenas noches, señor Patel —saludó con cordialidad el recepcionista. Asentí con la cabeza hacia él y lo observé registrar nuestra entrada en su tableta, para después hacer un ademán hacia el interior del hotel—. Pueden entrar, que tengan una bonita velada. —Gracias —respondí con una sonrisa torcida, al igual que Ruby, quien sonreía como nunca. Miré de reojo a mi hermosa acompañante y aquellas mariposas hicieron una fiesta en mi estómago, pues Ruby se veía magnífica, como sacada de una revista de modas. Diablos, aquel vestido le había sentado fe

