Narra Ruby… Por más que lo intentaba, no podía dejar de pensar en Athom Patel y aquellos labios que me habían besado con tal intensidad, haciéndome sentir viva, deseada y sobre todo, respetada. ¡Diablos, me sentía como una maldita adolescente enamorada! —¿Por qué siento que hay algo que no me estás contando, hija? —preguntó mi madre al verme con una ceja alzada. —Porque hay algo que debo contarte, madre —asentí con la cabeza en respuesta y ella me miró con curiosidad, intentando leer mi expresión. —Pues, te escucho —sonrió de medio lado y le dio un sorbo a su taza de té, al igual que yo, pues estaba intentando encontrar las palabras exactas para narrarle lo ocurrido anoche en aquella maravillosa cita a la que había ido con Athom. —Me gusta mi ex jefe —solté. Ella arrugó las cejas

