Narra Athom… —¿En serio estás trabajando un día domingo por la tarde, hijo? —preguntó papá entrando en el despacho que tenía en casa, con dos latas de cerveza. Me extendió una y yo la recibí con una sonrisa en los labios, pues hace mucho que no teníamos el tiempo de compartir un momento así, de padre e hijo. —Solo le estaba pidiendo a Ruby que me ayude con la búsqueda de una niñera para Asher —expliqué bajando la pantalla de mi computadora y dejándola a un lado para darle mi atención a aquel hombre que me había dado la vida—. ¿Mamá está con su nieto? —pregunté con diversión, pues mi madre desde que se había enterado que era abuela, no perdía el tiempo para estar pegada al pequeño Asher. —Están afuera en el jardín —me dijo sonriente, para después darle un sorbo a su lata de cerveza—.

