Se acomodó el pelo, tomó el bolso, y salió de su apartamento, decidida a enfrentar a Noah, a buscar una manera de alejarlo de ella, debía decírselo de frente. Cuando llegó a la clínica nuevamente, las piernas le temblaban, ver a Noah de nuevo le generaba temor, por no saber como actuar, pues aunque se negara, estaba claro que la volvía loca, además por esa manía de querer protegerla a toda costa. — Noah, necesito que hablemos — dijo tras que le abriera la puerta, él no puedo evitar sonreir con mucha alegría, en verdad nunca antes se había sentido tan feliz por ser visitado — Por supuesto, pasa adelante, me da tanto gusto que estés aquí, sabía que no ibas a irte sin decírmelo ¿Verdad? — Dijo Noah haciéndola pasar, cuando ella caminó se fijó en su linda cintura y le pareció encantadora, e

