— Con ella no vas a meterte. Por qué no entiendes que no te quiero en mi vida, Kate, no es necesario llegar a este extremo de la situación, no puedes obligarme a que esté a tu lado, cuando empezamos a salir sabías perfectamente con quien te estabas metiendo, te lo dije desde el dia uno, que no me gustan los compromisos y que no estaba interesado en eso ahora — contestó Noah lleno de molestia
— Eres un cobarde — dijo Kate
— Y así quieres casarte conmigo — dijo Noah sarcásticamente
— es que no entiendes que mi hija te ama y que no vas a burlarte de su dignidad — contestó Henry
— Cómo sea, cuando ella se metió conmigo estuvo de acuerdo con mis reglas ahora que no venga a cambiar las cosas porque no van a lograr lo que quieren, Kate no es una adolescente — repuso Noah fastidiado
— Eso lo veremos — amenazó Henry
— Noah, por favor no me hagas esto — empezó a rogar Kate — sabes bien que te quiero, que todos estos meses hemos sido felices, qué te dio esa mujer, que no te haya entregado yo, me he esforzado por hacerte feliz
— Lo siento, Kate — afirmó él con algo de pesar, lamentaba mucho que Kate se empecinara con algo que a él no le importaba, en verdad ahora no podía sacar de su cabeza a Sophia, y ni siquiera él entendía qué era lo que esta le había dado para sentirse así
— Vámonos, hija, no ruegues más — afirmó Henry y la tomó del brazo a Kate y la obligó a caminar para apartarse de Noah, este se sintió aliviado al verlos marcharse, pero le preocupaba esa amenaza, no quería que a Sophia le pasara nada.
Se dirigió hasta donde estaba Ava, para valorar la situación de Amelia, la madre de Sophia
— Noah, en verdad esto se ha complicado, y si en el transcurso de la semana no encontramos un donante, entonces la señora estará en más peligro — respondió Ava con profesionalismo, aunque en el fondo se sentía mal por lo que estaba pasando con Kate, pues era su amiga
— Gracias por la información, Ava, haremos todo lo posible por encontrar a alguien lo antes posible — afirmó Noah sintiendo demasiado peso encima, sentía que se estaba involucrando demasiado con el asunto, pero no quería ver a Sophia sufrir por su madre, porque él entendía bien lo que dolía estar sin una, sobre todo ahora que se había dado cuenta de que su padre era Ryan, ese tipo tan despiadado, así que si Amelia moría, Sophia quedaría en total desamparo
— Y tú vas a cubrir los gastos, digo porque Sophia con su trabajo de asistente de cirugía, que por cierto no ha podido ejercer desde su viaje a Miami, no creo que pueda pagarlo — insinuó Ava en busca de respuestas para decírselas a su amiga Kate, pero Noah la conocía bien, no iba a hablar esas cosas con ella
— Después veremos eso, y si Sophia no está ejerciendo su trabajo, tiene mi permiso — indicó él y dio la vuelta para dejar a Ava con la palabra en la boca.
Finalmente, se encerró en su oficina, debía pensar qué hacer, para evitar que su padre se siguiera entrometiendo en su camino, y que no se metieran con Sophia, ahora más que nunca deseaba protegerla, ella era la mujer indicada para estar con él, así lo sentía, le agradaban todas sus cualidades, y por más que intentaba no podía sacarla de su cabeza.
Mientras tanto, Henry y Kate seguían merodeando en la clínica, querían enterarse de cada movimiento que Sophia realizaba, pero Kate en su interior estaba tramando algo que no se atrevía a confesarle a su padre, porque por más que él quisiera apoyarla, sabía que su plan era demasiado macabro como para que él quisiera ayudarle.
— Déjame aquí, necesito hablar con Ava, mi amiga — le dijo para ahuyentarlo,
— Bien, pero cuídate mucho, por favor — dijo Henry para despedirse y se largó
Ava saludó con mucho entusiasmo a Kate — amiga querida, lamento mucho lo que está ocurriendo, qué haces aquí — comentó
— Buscando a esa golfa, que piensa que va a quedarse con Noah, sabes dónde está — solicitó después del saludo
— Pues ahora no te recomiendo que la busques, acá entre nos, su madre está muy delicada de salud, y por desgracia yo la estoy atendiendo — musitó Ava en el oído de Kate, que abrió los ojos de asombro por tal noticia
— Ummm, sí, yo la corrí del hospital, llegó allá primero, odio que Noah se preocupe tanto por ella y haya decidido aceptarla aquí, me imagino que gratis — murmuró Kate
— Supongo que sí, ya sabes como pagan esas golfas — musitó Ava, chequeando que no hubiese nadie que pudiera escuchar
— Pero no va a quedarse con Noah, eso te lo aseguro
— Claro, amiga, tú eres mil veces mejor que ella — agregó Ava
— Por supuesto, te aseguro que cuando se aburra la va a desechar, además yo buscaré la manera de tenerlo comiendo de mi mano, ya verás — afirmó Kate
— Qué pretendes hacer
— No, nada en específico — dijo ella disimulando, no podía revelarle a nadie lo que pretendía hacer con tal de quedarse con Noah — mejor dime qué tal está la salud de la madre de esa — agregó para disimular
— Pues, que te digo, creo que necesitará un trasplante de riñón, y debe ser en el transcurso de esta semana
— Entiendo, bien amiga, me alegra saludarte, vigílalos y me mantienes informada — se despidió Kate
— Tengo suficiente tiempo para lograr mi cometido — pensó mientras salía de la clínica, se subió al auto y manejó de prisa, llegó hasta la casa de su amigo Mateo, el dueño de otra clínica muy reconocida en el país.
— Qué gusto tenerte aquí, dime a qué debo tu noble visita — dijo el hombre, que era un viejo amigo de la infancia, en el que podía confiar aunque también era amigo de Noah
— Pues, quiero que me ayudes con algo —señaló ella tomando asiento frente al tipo — Hay una muchachita que se está metiendo en mi relación y la quiero lejos de Noah
— Ah sí, la de las fotos — murmuró Mateo que ya se daba cuenta del asunto
— Sí, esa misma, sabes, es asistente de cirugía, pues a decir verdad, es muy buena en su trabajo, fue ella quien asistió la operación de las mujeres que hicieron la denuncia la ocasión anterior — aclaró Kate
— Sí, lo sé porque también lo señalaron en la publicación, pero a qué quieres llegar con eso, cómo puedo ayudarte — la interrumpió Mateo
— Pues que le des trabajo aquí para que se largue de una vez por todas de la clínica de Noah y así tener el camino libre — afirmó Kate colocando su torso encima del escritorio para dejarle en claro a Mateo que quería una respuesta positiva ante su propuesta
— Para ello tendría que ofrecerle un salario más alto del que gana ahí — dijo Mateo un tanto dudoso
— No me importa, sabes perfectamente que el dinero no es un problema conmigo, que si trabajo es por puro hobby, yo puedo darte una gran cantidad con tal de que la convenzas y la traigas aquí, ofrécele el triple de salario y yo te lo daré, solo será un mes el que estará aquí — afirmó ella
Mateo que era un ambicioso de primera contestó rápido — ahora si no estamos entendiendo, querida, búscame el contacto y te aseguro que en menos de una semana la tengo aquí, pero primero dime cuánto vas a darme por la ayuda
— Lo que quieras, y como un dato que puede servirte, te aclaro, ella tiene a su madre enferma en la clínica de Noah, necesita un trasplante de riñón, convéncela con eso, dile que le pagarás lo suficiente para que costee la operación — contó Kate
— Siendo así, entonces estoy seguro de que no va a rechazarnos
— Pero eso sí, de esto no se puede enterar Noah, estamos claros — advirtió Kate satisfecha, recostándose en la silla, sonriendo, lo que traía entre manos no era solamente eso, sino que lo que más deseaba era arruinar la carrera profesional de Sophia, y aprovecharse de eso para que Noah volviera con ella, su plan de manipulación empezaba a salirle como lo había planeado, pero de eso Mateo no podía enterarse, estaba utilizándolo como un anzuelo para llevar a cabo sus ideas.
— Por eso no te preocupes, que mi boca estará cerrada — afirmó Mateo también satisfecho porque sabía que Kate le pagaría bien.
Mientras tanto, Sophia padecía triste al lado de su madre, en espera de una solución a todos sus problemas.