Capítulo 14

1500 Words
— No voy a permitirle que me hable de esa manera — dijo Sophia que no era de las que se dejaban humillar de nadie, y no le importaba si ese señor era el padre de Noah, estaba cansada de los problemas — Padre, por favor — logró decir Noah — Nada de por favor, escuincle, estás metido en un lío, ahora da la cara ante Henry, no seas sin vergüenza — gritó el señor enfadado. — Yo tengo otras cosas más importantes que hacer — dijo Sophia caminando de prisa y se tropezó con su brazo cuando pasó a su lado — Adonde, crees que vas — dijo el señor Wilson tomándola del brazo y obligándola a retroceder, eso le pareció demasiado deshonesto — Suélteme — Suéltala Dijo Noah y Sophia a la vez — No, hasta que me des una explicación — dijo Henry — de mi hija no vas a burlarte — Mi amigo tiene razón, vamos ahora mismo a tu oficina — ordenó el señor Wilson — debes aclarar de una vez por todas qué es lo que está pasando — Maldición, que tengo a mi madre enferma, déjeme pasar — contestó Sophia soltando su brazo después de que Noah forcejeara con su padre — Déjala, que el del problema soy yo — contestó Noah con furia y su padre se detuvo por un momento. Sophia caminó rápidamente ante la mirada acusadora de las personas que estaban ahí, no le cabía en la cabeza como gente que se suponía era educada, se comportara de una manera tan patética, ahora entendía a Noah cuando había dicho que a su padre solo le interesaba el dinero. Pero eso qué importaba, estaba claro que lo mejor que podía hacer era alejarse Llegó hasta la sala de emergencias, en donde ya se disponían para atender a su madre — Ava, ella es mi madre, por favor ayúdala, su problema renal ha empeorado y al parecer sus pulmones se han llenado de líquido, le está costando respirar — dijo Sophia y empezó a llorar — Sí, sí, nena, me lo ha dicho Devan, pero tranquila, ya hemos hecho los exámenes, su insuficiencia renal está en estado crítico ¿Cuándo fue la última diálisis?.— preguntó Ava, que aparte de ser cirujana también era nefróloga — Hace dos días, se las hago en casa desde hace dos meses — contestó Sophia llena de preocupación, la cabeza le daba vueltas con tanto problema — ¿Y quién es su médico de base? Por qué no la llevaste con él — preguntó Ava, mientras examinaba los resultados de los exámenes — Pues, estuve llevándola al hospital gubernamental, me la atendía la doctora — Kate — dijo Ava interrumpiéndola y levantando los ojos, entonces Sophia entendió a qué quería llegar con todo eso — No, Jessica Lee — afirmó Sophia con temor — Umm, y desde cuándo la estuviste llevando ahí, porque Kate también es nefróloga — Hace tres meses que salió del hospital luego de su crisis — contestó Sophia algo fastidiada con la actitud de Ava — Comprendo, claro, es que Jessica está ahora en otra área desde el mes pasado y Sophia tomó su puesto, pero lo que no entiendo es porqué fue remitida desde ese lugar, acaso no estaba Kate de turno — inquirió Ava en busca de información — Ava, eso no es algo que deba hablar en este momento, por favor dime qué se hará, si mi madre necesita una cirugía o no — contestó con molestia mientras se cruzaba de brazos — Ah claro, debe ser por el escándalo con Noah, verdad, tú sabes que Kate estaba saliendo con él o no, vaya Sophia, no pensé que fueras de ese tipo, te mirabas tan seria, quién creería que te andabas dando al jefe — agregó Ava con sarcasmos y riéndose. Eso le provocó demasiada rabia, además porque su madre estaba escuchando, vio como la miró con tristeza y preocupación, deseosa de decirle algo, pero no podía porque estaba conectada al respirador y la máscara le impedía hablar — Podrías callarte, y decirme de una maldita vez qué podemos hacer por mi madre — contestó Sophia entre dientes y con la tez llena de cólera — Sí, sí, solo siento lástima por mi amiga Kate — dijo Ava, y Sophia tuvo miedo, se sintió tan culpable y a la vez llena de paranoia por verse descubierta ante todos los que la rodeaban, como si de un momento a otro quienes decían llamarse amigos se volvieran sus enemigos, jamás imaginó que Ava pudiera ser cercana con Kate, o que fuera tan grosera, pero ahora entendía por qué en la ocasión anterior ni siquiera le había dicho a Noah sobre el permiso de no hacer el turno para la cirugía de Enma quédate aquí ya vuelvo, iré por los otros exámenes— señaló Ava y salió de la sala de emergencia. Sophia se sentó al lado de la cama de su madre, con todo el peso del dolor encima, sabía que después de su recuperación tendría que enfrentarse a muchas preguntas de parte de ella. — No hagas caso a lo que dicen, mamita, es solo un malentendido — le dijo mientras lloraba y le tomaba las manos con suavidad. Amelia solo asintió con dificultad y cerró los ojos. Sophia sentía que todo lo malo la estaba persiguiendo, y que en verdad tomar decisiones a la ligera le estaba creando problemas demasiado graves, ahora todos en la clínica sabían de su encuentro con Noah, y solo podía imaginar lo que estaría pasando con él, enfrentándose a su padre. — Vamos a remitirla a otra sala, haremos un estudio más, puedes retirarte — dijo Ava tras entrar de nuevo a la sala, esta vez con menos fastidio en su forma de hablar, en cambio, se veía preocupada mientras miraba el expediente Sophia salió al pasillo mientras los paramédicos ayudaban a Ava a trasladar la camilla a otra sala que no fuera la de emergencias. Confió en que su madre estaría bien y que a pesar de todo, Ava iba a tratarla con ética profesional a pesar de lo que había dicho y de ser amiga de Kate. Se recostó en la pared con tristeza, desesperada por saber qué estaba pasando con Noah, por más que intentara no pensar en ello, se abrumaba demasiado. Después de un rato pensando en qué hacer, tomó la decisión de enfrentar lo que estaba pasando, e intuyó que mientras esperaba los resultados de ese último examen de su madre, debía ir hasta la oficina de Noah y aclararle a esos señores de una vez por todas la situación en la que estaba metida, pues no quería que cuando su madre estuviera bien, se enterara de todo y sin una defensa de por medio Se armó de valor y caminó hasta la oficina, hasta el pasillo se lograban escuchar los gritos de los dos señores, interceptando a Noah con fina habilidad para engañar. Se quedó ahí detenida unos minutos pegando el oído bien a la puerta para poder entender lo que decían, por suerte la oficina de su jefe estaba alejada de todo el bullicio de la clínica, y de momento nadie pasaba cerca de ahí. Sophia sintió que la piel se le erizaba cuando escuchó mencionar un nombre con su mismo apellido — sabes quién es — gritó ofuscado el Señor Wilson — Pues claro que sé quién es, pero no sé a qué quieres llegar con eso — dijo Noah, sin percatarse que ese nombre llevaba el mismo apellido que Sophia — Claro, sí, se supone que debes saber que ese tipo es mi mayor enemigo, y es además el padre de esa mujerzuela con la que te revolcaste en Miami, ni siquiera puedo entender como es posible que la tengas trabajando en esta clínica, como nunca eres digno de consultarme las decisiones que tomas, pero de ahora en adelante deberé informarme del personal que tienes a tu cargo, tu hermano Cristopher tiene razón, tú eres un imbécil — gritó el señor Wilson mientras se escuchaba que le daba de golpes a la mesa — Qué, qué estás diciendo — contestó Noah nervioso, al recordar lo que había conversado con Sophia en el auto, que ella no había crecido con su padre — Lo que oyes, desde que las fotos salieron a la luz, me dediqué a investigar sobre esa jovencita — dijo Sophia sintió que se le secaba la garganta, nunca antes había escuchado el nombre de su padre, pues su madre siempre se negó a decirle la verdad, ella creció pensando que su padre la había abandonado, y que solamente le había dado su apellido, y nunca más se atrevió a pregunta quién era, o dónde vivía, ni a investigar sobre su paradero, jamás lo miró, porque nunca se preocupó por encontrarse con él, no le interesaba, pues solo su madre le había dado cariño, y en ningún momento le mostró fotos de él.
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