El trayecto hasta la heladería fue rápido, en poco menos de diez minutos estaban aparcando en el aparcamiento del local. Laura baja del auto y siente la brisa fría con el calor del sol golpeando su rostro, sacudiendo su hermoso cabello naranja. El sol brillaba en el cielo azul, creando una atmósfera perfecta para pasar un rato divertido. El sol se reflejó en el cabello de Laura, resaltando el brillo de sus mechones naranjas. Lucas no pudo evitar sonreír a su lado, mientras admiraba la contagiosa sonrisa de Laura. Laura y Lucas entran de la mano en la acogedora heladería. El ambiente es luminoso y relajado, con música suave de fondo. Se dirigen al mostrador, donde un amable camarero espera para tomar el pedido. — ¡Buen día! ¿Qué puedo servirte? — dice el asistente. — ¡Vamos a tomar dos

