Eliza Fitzy narrando: Llego al edificio y, mientras subo en el elevador, sigo pensando en Madison, quien antes se escapó de mí y salió corriendo del hospital, cuando la llamé por su nombre. Ni siquiera miró hacia atrás mientras huía, como si tuviera alguna enfermedad contagiosa. Me da curiosidad y angustia, porque empezó a verse así después de esa maldita fiesta, de la cual no recuerdo nada. Estoy seguro de que algo pasó, pero no recuerdo y ella no me dice nada. Ella huye de mí como huye el diablo de la cruz. Después de que las puertas del ascensor se abren en mi piso, salgo y, cuando me estiro frente a mi puerta para abrirla, escucho que algo se rompe. Viene del apartamento de Sophia, así que, pensando que algo ha pasado, voy allí y me congelo cuando los veo a los dos besándose. Sie

