Carlos era un hombre que durante muchos años había lamentado sus decisiones y aunque jamás había sufrido de cuestiones económicas, los títulos las reverencias y las formalidades de la realeza, siempre había anhelado recuperarlas, Carlos amaba a su esposa, pero en ocasiones se preguntaba si en verdad había hecho lo correcto, dejarlo todo por la mujer que los últimos años no era capaz de estar en la misma habitación que el. Para Carlos, en ese momento cuando la corona le había informado de los avances, había estado a punto de gritar de felicidad, al fin su hija había logrado lo que tanto él anhelaba, la restitución y no solo eso. La idea de volver a su país de origen después de tantos años lo hacía sentir, especialmente feliz. Carlos le explicaba a su hija y a Leonardo todo lo que la cor

