Llevo casi dos meses en esta maldita prisión, a la que mis padres llaman palacio, mi boda sera en unas semanas y yo me cuestiono todos los días si hice lo correcto, y después de cada cuestionamiento aparece en mi mente el recuerdo de Leonardo, su voz, su risa irónica y su maldito y hermoso cuerpo, nunca había estado con un hombre antes del él y no se si seré capaz de estar con Theo después de haber provado el cuerpo de Leonardo, solo dos veces fui suya y fueron suficientes para que supiera que el sexo es algo increíble. La empleada me ha traído una taza de mi té favorito, bebo un poco del líquido y a pesar del aroma tan dulce, no me sabe a nada, en realidad desde aquel día, la vida se me hace insípida. Miró a la ventana y observó a lo lejos que Theo está llegando, tal como lo prometió v

